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| Acuerdo con Uruguay para el monitoreo de la planta de Botnia. En Gualeguaychú, decepción y dudas por el alcance del convenio |
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| Sólo una reacción adversa de los asambleístas de Gualeguaychú, cuyo reclamo tuvo un peso descomunal en la política exterior con Uruguay durante años, podría hacer naufragar el acuerdo firmado entre Cristina Kirchner y José Mujica. |
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PorNatasha Niebieskikwiat
Este contempla finalmente, como pedía la Argentina, que técnicos argentinos, con pares uruguayos, puedan inspeccionar el interior de la pastera de la empresa finlandesa UPM (ex Botnia), que se levanta en Fray Bentos.
También podría frenarse si la empresa se negara a permitir a los argentinos entrar a la planta. Pero supo este diario de fuentes en Uruguay que la compañía no se opondrá a ello siempre y cuando se haga bajo estándares internacionales, científicos y no políticos. Con todo, la empresa dijo ayer que como lo “ha manifestado anteriormente, este es un tema entre gobiernos” y consideró que “no” correspondía hacer declaraciones sobre el asunto”. El gobierno de Mujica informó anoche el acuerdo a la oposición política y en las próximas horas hará los mismo con UPM.
Llegado ayer a las 15 horas en helicóptero desde Montevideo, a su cuarta bilateral con Cristina, Mujica permaneció unas dos horas en Olivos. Pero fueron los cancilleres Héctor Timerman y Luis Almagro, los que en el último mes tuvieron varios encuentros –y también desacuerdos– quienes anunciaron a los periodistas el acuerdo. Este estipula la creación en los próximos 30 días de un comité científico integrado por dos científicos uruguayos y dos argentinos, que serán elegidos por cada país. Trabajarán en el marco de la Comisión Administradora del Río Uruguay (la CARU), el ente regulador del Estatuto del Río Uruguay, firmado por los dos países en 1975. El comité monitoreará “todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelcan sus efluentes al Río y sus áreas de influencia”, incluyendo la plata de Botnia, que será de hecho, dada las prioridades, la que primero se inspeccionará.
Este punto es una victoria para la Argentina, pero también hay otra para los uruguayos que pedían que las inspecciones también abarquen a las industrias y campos contaminantes del lado argentino. El acuerdo estipula que “el máximo de ingresos” de control del comité científico en cada establecimiento será de hasta 12 veces por año. Y se espera que empiece lo antes posible.
Cuando las inspecciones del comité sean del lado uruguayo, serán dirigidas por la dirección de medioambiente oriental, y viceversa cuando ocurran del lado argentino. “Se cierra un capítulo de nuestra historia y empieza otro que es el de la cooperación en el control ambiental del río Uruguay y su zona de influencia”, dijo ayer Timerman junto a Almagro.
Cristina y Mujica se verán lunes y martes en San Juan, en la cumbre del Mercosur. Ambos querían llegar ahí con un acuerdo cerrado, tal como buscaron tras el fallo de abril de la Corte de La Haya, que no habilitó la relocalización de Botnia pero considero a la vez que los uruguayos sí violaron el Estatuto binacional sobre el río. Es curioso igual porque en 2006 Argentina rechazó una propuesta algo similar de “monitoreo permanente y conjunto” sobre el impacto ambiental de las cuestionadas pasteras sobre el río.
Para Cristina, “ejemplar”
En medio de la recepción que dio ayer al equipo de hockey de Las leonas, la presidenta Cristina Kirchner hizo un alto para hablar con la prensa y expresar que estaba “muy contenta” por el acuerdo con Uruguay en el conflicto por la pastera Botnia.
Cristina calificó de “ejemplar” el acuerdo alcanzado para el monitoreo ambiental del Río Uruguay. Sostuvo que “con Pepe (José Mujica) siempre tenemos muy buena onda, porque ambos queremos solucionar”, y aseguró que “le encontramos respuesta a un problema que veníamos arrastrando hace años y teníamos que superar”. “No hay nada que pueda separarnos” con Uruguay, añadió la Presidenta.
Explicó que el acuerdo “tiene que desarrollarse en el marco de la CARU” porque así lo indica el Tratado del Río Uruguay.
Contó también que habían visto “viejas actas” de la CARU y que los mecanismos de monitoreo ya se aplicaron en 1999 y 2000.
“Era una práctica muy común que la CARU hiciera inspecciones a plantas industriales de ambas márgenes del río. No sé por qué eso se dejó de hacer”, aseguró la Presidenta.
Coincidencias en Uruguay
A su vuelta de Buenos Aires, luego de participar en la reunión de la Quinta de Olivos, el canciller Luis Almagro convocó anoche a Luis Lacalle, Pedro Bordaberry y Pablo Mieres, principales líderes de la oposición, para explicarles los términos del acuerdo alcanzado con la Argentina. El ex presidente Lacalle se mostró complacido con la actitud del gobierno. “En temas de fronteras afuera todos debemos caminar juntos y velar por los intereses del país”, añadió. “Creo que se llegó a una buena solución”, fue lo primero que expresó Bordaberry. “Los buenos acuerdos se dan cuando las partes quedan en algún punto un poco molestas”. Ante la pregunta de cómo cree que van a reaccionar en Gualeguaychú, Bordaberry se excusó de opinar. “A los políticos uruguayos no nos corresponde pronunciarnos sobre los asambleístas, y creo no es un momento para agregar tensiones”. Mieres también expresó satisfacción por que se haya llegado a un entendimiento. “Hay equilibrio entres las partes, algo fundamental para poder encarar de la mejor manera el trabajo del cuidado ambiental”.
Montevideo.
En Gualeguaychú, decepción y dudas por el alcance del convenio
PorVerónica Toller
“Este acuerdo responde claramente a las expectativas de Uruguay, en una nueva jugada donde otra vez, Uruguay gana todo lo que había propuesto.
Y no creo que ni Timerman esté conforme con esta firma”, dijo ayer a Clarín el asambleísta José Pouler. “Creo que la Presidenta está muy mal orientada, como ha estado siempre. No sé para qué fuimos a La Haya, si terminamos haciendo este triste y lastimoso convenio”.
En tanto, el abogado Osvaldo Fernández subrayó que el Gobierno tiene obligación de permitir el acceso a la información pública y comunicar exhaustivamente qué se acordó y permitir luego el acceso a todos los datos monitoreados. “Eso hemos pedido en la reunión que tuvimos con el Canciller, pero aún no hemos recibido respuesta” , dijo.
Tras aclarar que todavía no cuentan con información suficiente acerca de los contenidos del acuerdo, José Pouler señaló que “al parecer, van a monitorear ambas orillas de acuerdo a los parámetros de la DINAMA en Uruguay y de un organismo oficial en Argentina”. En el caso de nuestro país, “esperemos que no nombren al INTI con Martínez, no por el organismo, que es excelente, sino por Martínez, que apoya las pasteras y deja mucho que desear”.
El agua y el aire son iguales en ambas orillas y deberían monitorearse con parámetros idénticos, no con parámetros diferentes según cada país, apuntó el asambleísta. “También dejaron claro que no entrarán a Botnia sino que habrá sensores –apuntó Pouler–. Hoy escuché a Timerman defender todo lo contrario antes del acuerdo. No creo que esté conforme con esta firma a las apuradas después de negociar días contrarreloj sin llegar a ningún acuerdo, en donde el Uruguay siempre impuso sus condiciones”.
Para Osvaldo Fernández, “en ejercicio de nuestros derechos ciudadanos, tenemos libre acceso a la totalidad de la información para hacer las verificaciones y constatar que esto signifique realmente el cumplimiento de lo que la Corte de La Haya ha impuesto”, sostuvo.
Lo que pretenden, agregó, es “que no se torne una ilusión lo que en definitiva ha sido un mandato de los jueces de la Corte internacional de Justicia, y que como definición política sostuvieron ambos presidentes en la reunión de junio pasado en la estancia de Anchorena”. De lo contrario, “todo lo que no ayude a despejar las dudas va a traer intranquilidad y va a ser fuente de conflicto”, advirtió. “Estamos planteando es colectar las pruebas que faltan para que los jueces de los máximos organismo judiciales internacionales dicten una sentencia que disponga el desmantelamiento de Botnia”.
¿Por qué se arribó a estos contenidos? “Creo que la Presidenta está haciendo diplomacia –calificó Pouler–. Con esto enfría las otras 27 cuestiones que hay con Uruguay, entre ellas, la restricción de Moreno al ingreso de productos, muchos de ellos del Uruguay. |
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