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Lunes 18 de junio de 2018
Gobernadores se blindan frente a metas de ajuste (Bordet defiende cifras de Entre Ríos)
BordetManzur
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En alerta máxima frente a los nuevos tijeretazos que derivarán del acuerdo con el FMI y que signarán la pulseada por el Presupuesto 2019, los gobernadores endurecieron sus advertencias respecto de que el mayor ajuste deberá hacerlo el Gobierno de Mauricio Macri, y no las provincias.

En las últimas horas, uno de los mandatarios más gráficos fue el peronista salteño Juan Manuel Urtubey. "Comparto que todos tenemos que hacer un esfuerzo fiscal, pero hay que contextualizar: si el déficit era de un 7% y el acumulado de las provincias da un 0,9%, y de eso un 0,4% es exclusivo de Buenos Aires, me parece un capricho hacer foco sólo en un 0,5%", advirtió, además de reclamar que "el esfuerzo tiene que ser equitativo" (ver página 21).

El posicionamiento de Urtubey se da en sintonía con el duro pronunciamiento que brotó días atrás de los tres mandatarios de la poderosa Región Centro: dos peronistas -el cordobés Juan Schiaretti y el entrerriano Gustavo Bordet- y un socialista, el santafesino Miguel Lifschitz.

En el marco de una cumbre regional, el trío de caciques coincidió en reclamar a Macri "compartir esfuerzos" en materia de ajustes.

"El déficit fiscal está en el Gobierno nacional y no en las provincias", enfatizó en aquel cónclave Schiaretti. "Nuestras tres provincias han bajado el déficit fiscal, están ordenadas y propendiendo a equilibrios fiscales; estamos dispuestos a hacer el aporte que nos requiere el Gobierno en una hora crítica, pero entendemos que el esfuerzo debe ser equitativo", coincidió Bordet.

Al menos para las próximas horas, los gobernadores no tienen previsto un encuentro conjunto, como aquellos que caracterizaron el 2017, en la previa a la trabajosa firma del Acuerdo de Consenso Fiscal con Macri.

En despachos nacionales, en tanto, por ahora apuestan al formato de negociaciones bilaterales, que ya inició el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Según la Carta de Intención que el Gobierno nacional envió la semana pasada al FMI, los recortes con impacto en las provincias se darán en el plano de envíos de fondos discrecionales y en programas de obra pública, mientras que los gobernadores deberán ajustar más los gastos para achicar el rojo fiscal en función de nuevas metas, cuya dimensión oficial aún pretenden conocer.

Los mandatarios de la oposición exigen que el mayor recorte provenga de las arcas nacionales y que haga foco sobre todo en los beneficios que perciben las administraciones de la bonaerense María Eugenia Vidal y el porteño Horacio Rodríguez Larreta. "Todas las provincias tenemos que estar en igualdad de condiciones; para eso, hay que traspasarle AySA, Edenor y Edesur a Capital Federal y la provincia de Buenos Aires", arengó en las últimas horas Schiaretti.

"Me parece bien avanzar hacia un equilibrio fiscal, pero también hay que cortar las inequidades de los subsidios, y que Edenor y Edesur se descentralicen y pasen a las órbitas de Buenos Aires y CABA", aportó ayer Urtubey. 

Esta estrategia levanta fuerte preocupación en el Gobierno bonaerense, y en círculos extraoficiales estiman que la medida tendría un costo del orden de los $15 mil millones, que golpearía de lleno su agenda de ruta de reducción del gasto público.

Por de pronto, las señales de alerta entre los gobernadores crecen, y en las últimas horas recogió el guante el tucumano Juan Manzur. "Veo con preocupación la situación del sistema financiero nacional porque tiene impacto en la gente", remarcó, pero aclaró que su "responsabilidad es Tucumán" y que "los gobernadores no cogobernamos a nivel nacional, y la suba del dólar, la inflación y los aumentos de naftas, servicios y alimentos son temas del Gobierno nacional".