| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Lunes 25 de junio de 2018
El equipo del consenso (el entrerriano Caballero no jugará ante Nigeria)
CaballeroIslandia

El domingo ofreció un cielo gris en esta ciudad, y con amenaza de lluvia en algún momento de la tarde. La jornada transcurrió con una llamativa tranquilidad en las calles, con hinchas que parecían vencidos por el calor y el cansancio físico, después de un comienzo de Mundial a pura adrenalina. La pesadumbre parecía acorde a lo que está viviendo la Selección Argentina por estos días: más cerca del escándalo y la vergüenza, y muy lejos del fútbol y la proyección hacia la gloria. El día coincidió también con el cumpleaños del capitán Lionel Messi, uno de los que siempre aparece en la mira, en este caso por el mal presente del equipo de Jorge Sampaoli. 

Messi recibió felicitaciones de sus compañeros, de sus familiares, y un saludo frío del entrenador. Pero la alegría no tuvo mucho espacio, a partir de las urgencias que tiene el seleccionado. El mejor regalo para él será seguramente que pueda ganar su primer partido en esta Copa del Mundo, y lograr con ello la clasificación desesperada a la próxima instancia del certamen.   

Los reproches, los reclamos, las peleas, y las recriminaciones entre todos los integrantes de la delegación cesaron por unas horas, y todo está ahora concentrado en tratar de que se puedan dar los resultados que necesita para no despedirse de Rusia ante Nigeria. La gran incógnita tiene que ver con el conjunto titular que presentará Argentina frente a los africanos. El sábado se mencionó por aquí que habrían consensuado entre el técnico Jorge Sampaoli y los referentes del plantel para diagramar la táctica y elegir los apellidos, lo que sería algo insólito para un equipo con la historia y el prestigio del argentino.

El primer cambio estará en el arco. Armani reemplazará a Caballero, que quedó muy golpeado anímicamente luego del error que tuvo ante Croacia, y que derivó en el primer gol de los europeos. El riesgo de sostenerlo hubiera sido muy alto, ya que se llenó de inseguridad luego de ese episodio. Además, el público lo hostigaría nuevamente en San Petersburgo, de la misma manera que lo hizo en Nizhny Nóvgorod.

La defensa estará integrada por cuatro hombres, después de los problemas que aparecieron allí el jueves pasado, con mucha descoordinación y desatenciones. Salvio, Mercado, Otamendi y Tagliafico serían los que estarán en esa zona para custodiar el área, y evitar que los nigerianos puedan convertir un gol. 

Las mayores dudas aparecen en el mediocampo. El regreso de un histórico como Di María está confirmado. El del París Saint Germain jugó ante Islandia y luego ni siquiera lo hizo un minuto ante Croacia. Di María cuenta con el respaldo de Messi y Mascherano para participar. El otro que también estará es Banega. Con él, la Selección tendrá más control de la pelota, y con la posesión sería más fácil generar opciones ofensivas. Enzo Pérez permanecerá desde el inicio, y volverá a compartir la zona central con Mascherano. En un momento se especuló con el ingreso del cordobés Cristian Pavón, algo que no sucederá. Con el futbolista de Boca se consigue mayor profundidad por los costados, a partir de su velocidad, y así puede abastecer a los compañeros que lleguen por el centro del ataque con más frecuencia. La opción quedará para el segundo tiempo probablemente.

Messi, por supuesto, estará en el ataque. El rosarino buscará tener más presencia en el área, algo que no consiguió en los dos primeros partidos, y de esa forma tener más posibilidades de convertir. Su compañero seguirá siendo Agüero, quien tampoco tuvo una incidencia destacada en la derrota ante Croacia. 

Lo que no se descarta es que también juegue Gonzalo Higuaín. Si eso sucede, el que tendría que dejarle el lugar es Agüero, aunque está la chance de que salga alguien del mediocampo. Con esa variante, Messi se retrasará unos metros para estar en la misma zona que Banega. En el último duelo mundialista ante Nigeria, en Brasil 2014, Argentina ganó 3-2 en su zona con Messi, Agüero, Higuaín y Di María juntos.

Argentina va hacia adelante como puede. La situación no invita al regocijo, sólo a la ilusión de que la Selección, con los jugadores que termine presentando, deje atrás las miserias y pueda pagar una deuda con ella misma.