| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Lunes 16 de julio de 2018
El Gobierno busca contener a Carrió, tras los cortocircuitos (la diputada hizo precampaña en Entre Ríos)
ElisaCarrio

El ajuste fiscal y el debate sobre la ley del aborto provocaron fuertes divisiones internas en Cambiemos y descolocaron a la diputada y jefa de la Coalición Cívica Elisa Carrió , que si bien sigue "dolida" por el manejo de Mauricio Macri de ambos temas suele comentar entre sus allegados que apuesta a "sostener" la alianza con miras a 2019.

Según pudo saber LA NACION, para demostrar ese objetivo, Carrió hizo una gira política de "precampaña" por Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba, y la semana próxima recorrerá Chaco y, más adelante, otras provincias del norte. En todos lados defiende a Macri y promueve a las pymes como caballito de batalla.

El Presidente y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, sufren con cada aparición pública de Carrió porque no respeta el manual "Qué estamos diciendo", que la Casa Rosada manda por correo electrónico a sus voceros. No obstante, Peña es el encargado de contenerla.

La relación entre Carrió y Peña mejoró mucho, especialmente desde que Fernando Sánchez, se transformó en secretario de Fortalecimiento Institucional y funcionario del jefe de Gabinete. Sánchez se inició en la política como asistente personal de Carrió. Peña y la diputada hablan con frecuencia y el funcionario la llevó a reuniones a Olivos con sus vicejefes, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.

Pero en la Casa Rosada no cayeron bien las últimas declaraciones de Carrió. En una de ellas instó a los ciudadanos a "dar propinas y changas". En otra, dijo que los radicales eran "misóginos" y que ella los manejaba "desde fuera" del partido.

"La ven como desorientada en las últimas declaraciones", dijo un hombre que frecuenta a los principales funcionarios.

Los gobernadores y dirigentes radicales sacaron el tema en la mesa de Macri en Olivos, pero Peña los tranquilizó: "Yo me estoy ocupando del tema", dijo.

"Las declaraciones de Lilita no ayudan en este momento delicado de la economía. No estamos en el mejor momento. Estamos haciendo malabares", señaló un funcionario del Gobierno.

Pero la decisión de Macri y de Carrió es sostener la unidad. En aquella comida con Alfredo Cornejo, Gerardo Morales y Gustavo Valdés, Macri dijo que "hay chistes que a veces no hay que hacer", aunque en la intimidad de la Casa Rosada dicen: "La conocemos. Es así y no va a cambiar".

Ante sus íntimos, Carrió criticó los manejos de la Casa Rosada y de la UCR durante el debate del aborto en la Cámara de Diputados. No le molestó que muchos votaran la ley, sino que Macri hubiera dicho que daría libertad de conciencia, pero operadores terminaran influyendo.

Del macrismo le apunta al senador Humberto Schiavoni, presidente de Pro; a la ministra Patricia Bullrich, y al diputado Marcelo Wechsler, mano derecha del ministro de Ambiente, Sergio Bergman. La sorpresa para ella fue la de Fabián Rodríguez Simón, que era gran amigo de Carrió en la pelea contra Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema. Juntos batallaban junto a Mariana Zuvic, diputada del Parlasur y esposa del senador radical Eduardo Costa, a quien se le atribuye también haber convencido a la diputada Roxana Reyes.

De los radicales, Carrió también quedó disgustada con las acciones de Ricardo Gil Lavedra, Ernesto Sanz, Jesús Rodríguez y el siempre presente Enrique "Coti" Nosiglia, que actuaron sobre los diputados Aída Ayala, José Riccardo y Hugo Marcucci para facilitar el aborto.

La jefa de la CC se sintió presionada para no hacer un discurso en la sesión porque el interbloque de Cambiemos le pidió que no hablara para no dividir más la alianza, pero también percibió una traición cuando otros operaron fuerte y terminaron abrazándose a los kirchneristas que "quieren voltear a Macri".

Por el interior


Carrió estuvo tres días en Córdoba la semana pasada. El objetivo era fortalecer Cambiemos en medio de la crisis por el aborto -un tema conflictivo en esa provincia- y por el costo político del ajuste fiscal derivado del acuerdo con el FMI.

Encabezó un almuerzo en la Bolsa de Comercio de Córdoba. "Yo creo en el presidente Mauricio Macri", dijo Carrió, junto a las diputadas nacionales Olga Rista (UCR) y Leonor Martínez Villada (CC), una abortista y la otra antiabortista, en una señal de concordia.

El eje de discusión que quiere instalar Carrió ahora es la promoción de las pymes para contrarrestar la agenda del ajuste del Gobierno. De ese modo, quiere cambiar la matriz de exportaciones de empresas grandes de elite para privilegiar a las pymes, que pueden contribuir a la creación de más empleo.

En ello coincide con la visión del ministro de la Producción, Dante Sica, que quiere aprovechar el empuje de competitividad que da el nuevo tipo de cambio alto a 28 pesos.

Para superar las peleas internas por el ajuste y el aborto, Carrió propuso hacer documentos de Cambiemos sobre temas consensuados entre los tres partidos miembros: Pro, la UCR y la CC. El primero de los tres será sobre las islas Malvinas, fue redactado por Fulvio Pompeo, secretario de Asuntos Estratégicos, pero todavía no vio la luz.

Luego vendrán otros: la cuestión tributaria y las pymes están en lista de espera. Los documentos son revisados por Carrió, el senador Federico Pinedo y los radicales. Con ello buscan fortalecer lazos entre los tres partidos, dañados por las recientes internas.