| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Viernes 20 de julio de 2018
Los "verdes" quieren la ley el 8A, pero si vuelve a Diputados podrían aceptar cambios (ciudad entrerriana fue declarada provida por decreto)
Aborto

El “ala verde” en la Cámara de Diputados tiene plan A: que el Senado convierta el 8 de agosto en ley a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). En esa tarea está enfrascado Miguel Pichetto, jefe de la bancada del PJ en la Cámara Alta. Pero los “verdes” creen que, si los favorables al proyecto en el Senado decantan por el lado de imponerle cambios, no sería tan grave: con simple mayoría de los presentes pueden ratificar el proyecto original, o también aceptar parcial o totalmente las modificaciones que hubieran hecho los senadores.

La diputada Victoria Donda, de Libres del Sur, le dijo que Clarín que de todas formas prefiere no pensar en ese escenario, ya que confía que los senadores darán sanción a la ley.

“No queremos que haya cambios. Lo que se está proponiendo se puede resolver en la reglamentación. Lo que hay que destacar es que los senadores, aún pidiendo estos cambios, se han manifestado a favor del proyecto”, resalta.

El macrista Daniel Lipovetzky, otro impulsor del proyecto de IVE y quien coordinó el histórico debate en Diputados, coincidió que “nada de lo que se propone es tan necesario y se puede resolver en la reglamentación”, pero mostró voluntad negociadora: “Estamos abiertos a correcciones, y aclaraciones si quieren hacerse, siempre que no cambien el fondo”, esto es, el “aborto seguro, legal y gratuito” en instituciones de salud.

Los “celestes” antiaborto saben que están complicados porque si el proyecto regresa a Diputados, será para aprobarse -el original, o con los cambios que haya puesto el Senado-. Por eso su estrategia ya se definió: el rechazo total, aunque por ahora no reúnen el número.

Hay “celestes” que especulan que la media sanción en Diputados, que fue de 129 a 125, podría traerles problemas de quórum (129) a los “verdes” si logran torcer alguna voluntad.

Lipovetzky sale al cruce de esta lectura: “Especular con el quórum es no entender cómo funciona la Cámara. Sería inviable: violaría el mandato presidencial (de dar el debate) y paralizaría el Congreso, ya que pediríamos sesión especial cada semana hasta que hubiera quórum”. La grieta sería transversal a todas las bancadas mayoritarias y generaría una tensión institucional sin precedentes.

Si el proyecto vuelve, ¿podría haber Diputados que cambiaran su voto? Hasta ahora la única en “arrepentirse” en público por el ruido que le generó en su provincia fue la radical chaqueña Aída Ayala. La complejidad del caso es que el proyecto ya no puede ser rechazado. Los “verdes” creen incluso que si deben aceptar cambios podrían conseguir votos extra.

Muchas cosas que hacen “ruido” a los senadores ya fueron debatidas en Diputados. Despenalizar no es lo mismo que “legalizar” en el sentido del proyecto (que es no sólo que deje de ser delito en el Código Penal, sino habilitar el aborto en instituciones médicas); y que la objeción de conciencia pueda ser individual pero no institucional, explica Lipoveztky, es para evitar que una provincia entera (pasó en Uruguay, en el departamento de Salto) se declare objetora. Hay iniciativas como en Concordia donde el intendente “celeste” quiere declararla “ciudad pro vida”.