| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Lunes 23 de julio de 2018
Una “pata del PJ racional”, el plan B de Cambiemos 2019 (gobernador de Entre Ríos con buen diálogo con la Rosada)
Triaca

Mauricio Macri se perderá, además del acto oficial de la Exposición Rural, el timbreo Cambiemos del próximo sábado. Junto al sector agropecuario estará María Eugenia Vidal. Mientras timonean el momento más delicado de su gestión -en medio de la disparada inflacionaria, el programa de ajuste acordado con el FMI y la rendición de gastos de campaña-, en las oficinas del Presidente y de la Gobernadora se decidió "planchar" la política.

Macri y Vidal no tienen por ahora agendados actos ni recorridas juntos por el conurbano bonaerense. Coinciden una vez por semana en la reunión de "mesa política ampliada" en Casa Rosada. Con Marcos Peña como coordinador omnipresente, en el intestino del macrismo se debate ahora la conveniencia de sumar una "pata del peronismo racional" de cara a 2019. La anarquía del PJ y la convicción de Miguel Pichetto de que Cristina de Kirchner será candidata alientan esa posibilidad en Cambiemos. "Existe la posibilidad de traer para adentro a algún peronista racional. No sabemos en qué formato. Lo importante es que no opaquen la relación con la UCR y con Lilita Carrió que son nuestros socios principales en la alianza", confiesa a Ámbito Financiero un ministro del Gabinete nacional.

La aversión de Peña para abrir la coalición de gobierno al peronismo comenzó a ceder desde que Vidal y Horacio Rodríguez Larreta se sumaron, con el regreso incluido de Emilio Monzó, a la mesa política del oficialismo. Los peronistas con mejor diálogo con la Casa Rosada son el cordobés Juan Schiaretti, el entrerriano Gustavo Bordet y el salteño Juan Manuel Urtubey. Aunque suene paradojal, ninguno está dispuesto a ser funcional a Cristina en las elecciones 2019. Una máxima que contradice la visión de compañeros que se acercaron a la expresdienta como Felipe Solá. Alejado de Sergio Massa, el exgobernador de Buenos Aires sostiene de manera tácita que Massa trabaja para que haya dos peronismos, una estrategia que resultaría funcional a los intereses electorales de Cambiemos. En la vereda de Schiaretti, Bordet y Urtubey el razonamiento es diametralmente opuesto: no están dispuestos a sumarse a un armado funcional a Cristina y descartan la posibilidad de una PASO para alambrar el electorado del pan peronismo. 

En ese contexto, el oficialismo salió este fin de semana a intentar penetrar los distritos peronistas del conurbano. Allí se definirá un eventual balotaje ante Cristina o el peronista que tenga mayor potencial electoral. 

En José C. Paz, donde gobierna Mario Ishii, Cambiemos juntó a candidatos "sin tierra" como Nicolás Quarenta (Luján), Gastón Di Castelnuovo y Gabriel Pozzuto (Ituzaingó), Segundo Cernadas (Tigre), Evert Van Tooren (Esteban Echeverría), Carlos Regazzoni (Almirante Brown), Gabriel Mercuri (Lomas de Zamora), Leandro Costa (Escobar), Agustina Ciarletta (San Fernando), Leonardo Coppola (Moreno), Rubén Barabani (Ezeiza) y Albi Czerni (Malvinas Argentinas). El objetivo es desepegar el discurso de campaña de en estos distritos de la crisis de la "macro" que atraviesan las gestiones de Macri y Vidal. "Nos 

pidieron que pongamos el foco en lo local, en los logros tangibles que ven los vecinos en los municipios. Acá nadie está preocupado por el FMI o el déficit fiscal. Las urgencias son otras: cloacas, asfalto, iluminación", explica un referente del PRO en la estratégica tercera sección electoral. 

El primer paso es "municipalizar" las campañas hasta que pase la "tormenta" que el Presidente menciona en cada acto de gestión. Macri, aseguran en el Gabinete, sostiene a Marcos Peña con esa visión. Apuesta al expertise del jefe de Gabinete para ganar campañas electorales más que para solucionar los problemas de gestión. 

La casa Rosada celebró este fin de semana la falta de concurrencia masiva a las protestas contra la visita de Christine Lagarde. Lo toman como un síntoma de una nueva relación con el FMI. Y apuestan a un lento pero sostenido repunte del Presidente en las encuestas. "Lo tiene que ver a Marcos en campaña. Ahora estamos mal pero en 2017 hizo pasar la imagen positiva de Mauricio de 40 a 57 puntos. Con la crisis de las tarifas, el Presidente tocó un piso de 37 pero ya subió a 43", se entusiasma otro funcionario del Poder Ejecutivo Nacional. Son los primeros "brotes verdes" de optimismo en el Gobierno nacional en medio del proceso de reducción del gasto público de cara a las elecciones 2019. El aparente fin de la corrida cambiaria, la supermacía de Cristina en términos electorales y la acefalía del peronismo son el principal aliento del oficialismo.