| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Viernes 27 de julio de 2018
Con las fichas puestas en el pago chico (aseguran que el entrerriano Etchevehere promueve lista en la Sociedad Rural)
EtchevehereMacri

Luego de la polémica por el cobro de un bono de 500 mil pesos que le otorgó la Sociedad Rural Argentina, el cual se vio forzado a devolver tras las críticas que recibió, al ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, se le prohibió intervenir en cuestiones vinculadas con las empresas o personas jurídicas en las que tuvo participación durante los tres años previos a su designación. La decisión se tomó a través del decreto 303/18 que lleva la firma del presidente Mauricio Macri. Pese a ello, el funcionario viene jugando fuerte en la interna de la Sociedad Rural para tratar de desplazar a su actual presidente Daniel Pelegrina e incluso durante la última visita de Macri al predio de Palermo se prestó a una maniobra que agudizó la pelea entre las dos listas que el próximo 29 de septiembre van a disputar la presidencia de la entidad en elecciones, las primeras en 28 años. 

Macri recorrió la exposición el martes pasado. Ingresó al predio minutos antes de las 17:30 por la calle Cerviño. Al bajar del auto, lo esperaban Etchevehere, Pelegrina y su vice Nicolás Pino. El presidente los saludó y cuando avanzaron por uno de los pasillos para iniciar la recorrida, Etchevehere lo condujo a un costado donde, detrás de una valla, estaba el coordinador de la Mesa de Carnes, David Lacroze, viejo amigo de Macri y aportante a las campañas electorales de Cambiemos. Lacroze estaba junto a dos personas y se las presentó a Macri diciéndole: “Esta es la alternativa”. Sus acompañantes eran Alberto Ruete Güemes y Marcos Pereda Born, candidatos a presidente y vice de la Sociedad Rural por la lista opositora, respectivamente. Macri saludó a ambos, Etchevehere sonrió y siguieron caminando.

La jugada molestó a Pelegrina, quien va por la reelección, y a otros miembros del oficialismo quienes conocen la preferencia de Etchevehere por la lista opositora, pero nunca lo creyeron capaz de organizar una maniobra para que el presidente de la nación apareciera sonriendo junto a quienes encabezan la fórmula que busca desplazar a la conducción actual. “No sólo apuesta abiertamente para una de las listas sino que aprovechó su cargo para hacer jugar a Macri en esa interna”, señaló a PáginaI12 uno de los presentes. La misma fuente le apuntó también a Nicolás Pino, vicepresidente de la Rural y hombre de confianza de Etchevehere, quien organizó el recorrido y respalda la fórmula opositora que apareció en el momento justo y en el lugar indicado para obtener la foto con Macri que quieren hacer valer en las sociedades rurales del interior. Pino había sido quien promovió el otorgamiento del bono a Etchevehere que luego terminó en escándalo.

Desde la lista opositora, niegan que todo haya estado armado y afirman que fue Macri quien se acercó voluntariamente a saludar a David Lacroze, quien casualmente se encontraba con Ruete Güemes y Pereda Born.

La última vez que hubo una elección interna en la Sociedad Rural fue en 1990 cuando la lista encabezada por Eduardo de Zavalía se impuso a Horacio Gutiérrez. Sin embargo, a raíz de los enfrentamientos que ocurrieron en esa campaña se decidió que los candidatos surgieran por consenso. Ese acuerdo se rompió y en septiembre volverá a haber elecciones luego de 28 años. La ruptura está vinculada directamente con la mala relación que tienen Pelegrina y Etchevehere, agudizada luego del revuelo que generó el pago del bono, lo que llevó al actual ministro de Agroindustria a jugar fuerte para tratar de desplazarlo haciendo valer su poder. Por su parte, la lista “Unidad y Acción”, que encabezan Peregrina y Carlos Vila Moret, cuenta con el respaldo de ex presidentes de la Rural como  Luciano Miguens, Hugo Luis Biolcati, Enrique Crotto, Zavalía y Gutiérrez.

Los que le apuntan a Etchevehere, sostienen que dos de sus alfiles dentro de la entidad son quienes vienen promoviendo a la lista opositora. Uno es Nicolás Pino y el otro Martín Goldstein, presidente de Cabaña Tres Cruces, miembro de la Asociación Argentina de Brangus y principal aportante individual a la campaña de Mauricio Macri con 3.550.000 pesos. La esposa de Goldstein es Graciela Zito, una de las diseñadoras preferidas de la primera dama, Juliana Awada.

Alberto Ruete Güemes, candidato a presidente por la oposición es un ex director de la entidad que fue dos veces presidente de la Sociedad Rural de Cañuelas y durante el conflicto por la resolución 125 en 2008 encabezó uno de los piquetes que se realizó en la rotonda de las rutas 3 y 6, en el acceso a la Autopista Ezeiza-Cañuelas. Lo acompaña Marcos Pereda Born, presidente del Grupo Bermejo, una empresa vinculada principalmente a la ganadería, pero con intereses también en forestación, apicultura y vitivinicultura. Marcos es hijo de Matilde Born y sobrino de Juan y Jorge Born, herederos del grupo Bunge & Born secuestrados por la organización guerrillera Montoneros en 1975 y por quienes se pagó el secuestro más caro de la historia argentina. Nada menos que 60 millones de dólares que sirvieron para financiar a la guerrilla. Marcos está casado a su vez con Azul García Uriburu, hija del artista plástico Nicolás García Uriburu, quien murió en junio de 2016 en medio de una disputa judicial con ella. “Pretende hacerse cargo de mi obra y de mis bienes sin esperar mi muerte”, denunció el artista en una solicitada publicada el 20 de mayo de ese mismo año en el diario Clarín. “Tenía la idea de que luego de cumplir el precepto materno de casarse con un hombre rico, mi hija vería saciado su afán de riquezas matrimoniales, pero me equivoqué”, agregó en el texto. El hombre rico era, obviamente, Marcos Pereda Born.

En medio de la pelea por la conducción de la entidad, el próximo sábado se realizará la inauguración de la Exposición Rural de Palermo, sin la presencia del presidente Macri, quien viajó a Sudáfrica para participar de la cumbre de los Brics. En su lugar hablará la vicepresidenta Gabriela Michetti, amiga de Martín Goldstein. En la Rural comentaban ayer que Goldstein la convenció de que hable para evitar que tuviera que hacerlo el ministro Etchevehere. De ese modo, se buscó evitar la posibilidad de que pudieran surgir algunos silbidos incómodos incentivados por la feroz interna.