| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Miércoles 22 de agosto de 2018
Otros dos empresarios que quedaron detenidos (detuvieron a empresario que tuvo frigorífico en Entre Ríos)
Taselli

Otro intenso día con desfile de empresarios se vivió ayer en Comodoro Py, aunque ninguno ofreció una confesión a modo de “arrepentido”. Dos de ellos incluso objetaron la acusación. Jorge “Corcho” Rodríguez salió de tribunales anunciando que presentó “pruebas para demostrar que no estaba donde (Oscar) Centeno dice”. En un caso, anotado en el cuaderno número 7, mostró con el pasaporte que se encontraba en Estados Unidos. En otro, desacreditó la declaración del chofer, que decía que Roberto Baratta iba al edificio de su productora en Munro en 2013: imposible, dijo, porque recién se instaló ahí en octubre de 2014. Rodríguez volvió a su casa después de estar ante el juez. No tuvo la misma suerte Sergio Taselli, arrestado. El histórico empresario del ferrocarril y de la mina de Río Turbio, que tuvo su apogeo en los noventa con las privatizaciones, dijo en el juzgado que el gobierno de Néstor Kirchner “destrozó” sus negocios. Pero, además, señaló que el domicilio donde Centeno dice que llevaba al ex número dos de Julio De Vido no tenía relación con él en sino con su hermano, con quien tuvo un pleito. El otro detenido de ayer es Néstor Otero, dueño de la terminal de Retiro, quien ya había sido indagado porque el remisero señalaba un pago suyo a Baratta de 250.000 dólares, aunque aseguró que en ese momento estaba en Paraguay. Lo más probable es que hoy sea trasladado ante Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli para una nueva declaración.

La presencia de “Corcho” Rodríguez antes de que alguien lo convocara, causó sorpresa. Pidió declarar porque está mencionado en los cuadernos de Centeno. El 17 de septiembre de 2013 decía que llevaría a Baratta a retirar dinero de varios lugares y personas, entre los que señalaba al empresario en cuestión, aunque agregaba en la lista a Electroingeniería, Isolux y (Angelo) Calcaterra, de Iecsa. Después cuando declaró ante el juez, el chofer relató que fue varias veces a la productora del empresario en Munro en la calle Hipólito Yrigoyen ese mismo año. Rodríguez llevó el pasaporte para mostrar que aquel 17 de septiembre entró a Estados Unidos, con lo cual sería muy extraño que de inmediato estuviera en Buenos Aires. También explicó que es imposible que se hayan hecho encuentros en la productora porque recién empezó a funcionar en 2014. Es un edificio de cuatro pisos, donde montó una sala de rock, “La Roca”, que fue inaugurada con un recital de Manal. Tampoco es en la calle señalada por Centeno sino en Bernardo de Yrigoyen. También explicó que conoce a Centeno porque no sólo fue chofer de Baratta sino que de vez en cuando llevaba allí a un hijo de De Vido, Santiago, que grabó discos allí. Como a todos los demás imputados, lo acusan de formar parte de una asociación ilícita que recaudaba dinero ilegal que se destinaba a enriquecimiento de ex funcionarios y para cometer otros delitos. Rodríguez, en compañía de su abogado Alejandro Novak, negó todo lo que le adjudican. Estuvieron el juez Bonadio y un secretario de Stornelli, y pudo volver a su casa. Su relato, que marca incongruencias o errores de las anotaciones de Centeno, vuelve a plantear el problema de la antigüedad de los cuadernos, que no se podrán peritar porque sólo hay fotocopias y el chofer dijo que los quemó. Queda la duda: ¿fueron escritos con posterioridad?

El juzgado todavía no homologó el acuerdo de imputado colaborador que ofreció el financista Ernesto Clarens, que no le habría aportado los datos rutilantes que esperaba sobre su relación con los Kirchner y supuestos envíos de dinero al exterior. Clarens se describió como un intermediario que cambiaba pesos por dólares. Tampoco homologó aún el acuerdo de arrepentido del ex secretario de Obras Públicas, José López, a quien seguirá interrogando posiblemente hoy. Por lo pronto López ya consiguió que mejoraran sus condiciones de detención, dejó la cárcel de Ezeiza y está en una dependencia policial. Volvió a declarar ayer como testigo Leonardo Fariña, arrepentido estrella de la causa por lavado de dinero contra Lázaro Báez. Ya se había presentado una vez y habló de un sistema de coimas en la obra pública, sin grandes precisiones.

El otro detenido es Otero, conocido como el “zar de Retiro”, por la terminal, y por su vínculo con el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime (en otras causas se lo acusó de pagarle el alquiler de un departamento en avenida Libertador al ex funcionario, de regalarle un hotel en Córdoba y una propiedad en San Isidro, entre otras cosas, por las que Otero hasta ahora tuvo una probation y una prescripción). El viernes, Bonadio le había rechazado un pedido de excarcelación, y finalmente ayer libró la orden de detención. Su abogado Andres Casas lo acompañó a la sede de la Policía Federal en la Cavia, pero fue trasladado a Drogas Peligrosas. Hoy sería llevado a Comodoro Py para volver a declarar. Cuando fue indagado hace quince días, se le imputó un pago de 250.000 dólares en junio de 2015, pero aseguró que en ese momento había viajado a Paraguay, para lo cual había pedido permiso judicial porque tenía causas en trámite. Tiene otras menciones en los cuadernos Gloria. Su defensa pedirá prisión domiciliaria, ya que tiene 80 años y problemas de salud. El juzgado de Bonadio no es afecto a ese tipo de beneficios.

Bonadio quiere generar un escarmiento. El que no se arrepiente y le da el dato que espera, queda preso. Pero nosotros vamos a pedir la excarcelación–, respondió el defensor.


–¿Por qué quedó detenido?–, le preguntó PáginaI12 a Cúneo Libarona.


Tampoco había sido citado aún pero apareció en Comodoro Py el empresario Taselli. Sus oficinas habían sido allanadas y su apellido aparecía mencionado en los cuadernos de Centeno. En rigor, no su nombre. Las anotaciones decían “Gabriel Taselli” y se refería a supuestos hechos del 31 de julio de 2013, cuando dice llevar a Baratta y a Nelson Lazarte a buscar bolsos con dinero. Según una de las descripciones de Centeno, en agosto de ese año, Taselli habría recibido bolsos con 170 mil pesos y 200 mil dólares en un edificio en la calle Wernicke 573. Ayer Taselli dijo que esa propiedad no estuvo en sus manos hasta 2017, tras un pleito con su hermano Alberto, que lo tuvo con anterioridad. “No es Sergio Taselli el que en 2013 estaba entregando plata”, dijo su abogado Mariano Cúneo Libarona. El empresario admitió que recibió un llamado de Baratta para pedirle dinero, pero se negó. “El explicó que con Kirchner le sacaron todos los negocios, Kirchner lo destrozó”, dijo el abogado consultado por este diario. Algunos de los contratos emblemáticos que tuvo, se hizo cargo de la empresa Yacimientos Carboníferos de Río Turbio en 1994, pero ese contrato lo perdió antes del kirchnerismo. La mina fue estatizada en 2002 por incumplimientos de Taselli, y quedó Eduardo Arnold como interventor. Lo que tuvo fue la explotación del ferrocarril San Martín hasta junio de 2004, cuando se le rescindió, igual que las líneas Roca y Belgrano Sur, en mayo de 2007. También se las quitaron por incumplimientos. Tuvo causas judiciales por los desmanejos.