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Sábado 27 de octubre de 2018
Cuenta regresiva: a un año de las elecciones, qué imagina Macri para 2019 (no descartan gobernar Entre Ríos)
larroque

La decisión de que el Presidente vuelva a ser candidato está tomada en Casa Rosada, aunque todavía no se pueda firmar. Como también está definido que María Eugenia Vidal, en Provincia, y Horacio Rodríguez Larreta, en Ciudad, vayan por un período más. Octubre le ha dado cierto aire al Gobierno, a partir de la estabilidad del dólar, puntualmente. El resto de los indicadores económicos siguen dando mal, pero en las encuestas la imagen presidencial no se ha debilitado tanto como en los relevamientos previos e, incluso, ha mostrado un crecimiento paulatino.

La expectativa hacia fin de año sigue siendo que el dólar se mantenga controlado y que la inflación de noviembre y diciembre se reduzcan respecto a los meses previos. Arranca, con timidez, la campaña De a poco, el Gobierno comienza a transitar sus primeros pasos de campaña hacia el año que viene. No es casual que Macri haya dialogado con diferentes medios del interior en las últimas semanas.

En Balcarce 50 hay una obsesión que persiste desde el primer día de gestión. Que el poder territorial en 2019 se expanda y que Cambiemos pueda pisar fuerte en otras provincias. Santa Fe y Córdoba, donde se impuso con autoridad en las legislativas, son los dos puntos neurálgicos del país en los que la alianza oficialista todavía no pudo hacer pie de manera ejecutiva. Falta un candidato propio en ambos distritos, estratégicos para completar los denominados “cinco grandes”: ya gobiernan en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, más Mendoza, Corrientes y Jujuy. El radical José Corral, en Santa Fe, y sus pares Oscar Aguad y Mario Negri, en Córdoba, son algunos de los que se perfilan como opciones. Aunque en Casa Rosada buscan alguien del seno propio del PRO, como fue en su momento Miguel del Sel en Santa Fe y, ahora, con menores chances, podría ser Héctor Baldassi en Córdoba. Apenas terminó la elección legislativa de 2017, con la euforia todavía por haber ganado con el 41% en todo el país, y en 13 distritos sobre 23, Mauricio Macri habló de “gobernar por 20 años más”.

La crisis económica de este año cambió las expectativas, aunque en el Gobierno siguen siendo optimistas en relación al número de provincias que aspiran a gobernar en 2019. A las citadas Santa Fe y Córdoba se puede añadir Entre Ríos, donde el nombre de Rogelio Frigerio siempre suena ante una posible candidatura. Salta, provincia en la que Juan Manuel Urtubey no podrá reelegir, es otra apuntada para dar el salto por Cambiemos. El intendente de la ciudad, Gustavo Sáenz, de procedencia peronista, es un aliado del Gobierno por esas latitudes. Las posibilidades en Chaco se atenuaron con la baja de las acciones de Aída Ayala, acusada por corrupción y por quien se pidió el desafuero en Diputados. En Tucumán siempre suena el nombre del radical aliado José Cano para pelearle la gobernación, como en 2015, a Juan Manzur, y en Neuquén, Tierra del Fuego y Santa Cruz también Cambiemos cree que puede ser competitivo el año que viene, con Horacio “Pechi” Quiroga, Federico Sciurano y Eduardo Costa.

De aquellas 13 en 2017, el escenario actual obliga a Cambiemos a pensar en poder asegurarse las cinco que ya gobierna y crecer desde ahí, a 8 o 10 distritos.

Polarizar, es la tarea. La intención del Gobierno a nivel nacional, exitosa en 2015 y 2017, será polarizar la elección nuevamente con el kirchnerismo, a la expectativa de que no surja ningún candidato potente producto de una alianza del peronismo. “Es el camino, nos redituó mucho y todavía se puede exprimir” , reflexionan en Balcarce 50, conscientes de que la campaña deberá evadir todo lo posible la coyuntura económica. Recién a partir de abril en el Ejecutivo esperan que la economía empiece a brindar datos alentadores. En el camino, mientras, se buscará avanzar hacia el posible escenario de una elección sin las PASO de agosto, casi inviable a esta altura porque el Gobierno no cuenta con el apoyo parlamentario para hacer prosperar una reforma política. Internamente, sin embargo, admiten que el sistema de primarias los favorece porque divide a la oposición. Y no vaya a ser que cambiar el formato electoral la despierte.