| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Viernes 23 de noviembre de 2018
El PJ va por los gobernadores no peronistas y planea un gran acto a fin de año (encuentro en la Casa de Entre Ríos en Buenos Aires)
GobernadoresMassaPichetto

- Quédense tranquilos, vamos a volver a ser gobierno.

Juan Schiaretti sonó paternal en el primer piso de la casa de Entre Ríos. El cordobés había agotado el fin de semana largo en telefonazos y charlas para neutralizar la resistencia de los gobernadores a posar en la foto del PJ federal.

Schiaretti, decano de los mandatarios peronistas, trianguló con Miguel Angel Pichetto, Sergio Massa o Juan Manuel Urtubey según el destinatario de la seducción. El resultado fue más robusto al esperado: siete gobernadores extra, ocho sobre 14 peronistas.

La próxima escala son los gobernadores no-PJ. El miércoles estuvo el misionero Hugo Passalacqua que, sin reelección, es una figura casi protocolar: el cierre político de fondo se hizo con Carlos Rovira, ex gobernador que encarna el doble comando.

Gerardo Zamora de Santiago del Estero, Omar Gutiérrez de Neuquén y Alberto Weretilneck de Río Negro están en el radar del PJ Federal. En otro escalón figura Miguel Lifschitz, el socialista que gobierna Santa Fe.

Sumar a esos jefes silvestres expresa la evolución política de peronismo federal a Alternativa Federal, la marca que pretenden instalar. "Luego del encuentro del miércoles, muchos van a tener más ganas de sumarse", asegura un armador.

Idéntica lógica aplica para los peronistas que no estuvieron. Massa trasmitió que el pampeano Carlos Verna, aunque no participe -está con tratamiento de salud- apoya el armado.

El interrogante mayor es Sergio Uñac (San Juan) que se excusó por cuestiones de agenda y zigzaguea entre los bordes. "Cuando vea a la mayoría de los gobernadores acá ¿se va a quedar del otro lado?", teorizó uno de los cumbristas ante Clarín.

En Córdoba, a mitad de diciembre, debería cristalizarse los ingresos que son puro deseo. Antes de fin de año, el G-11 quiere un encuentro donde participen 80 legisladores nacionales, 700 intendentes y 300 legisladores provinciales de todo el país.

El avance de aquella foto fria a fines de septiembre a la cumbre del miércoles se produce mientras el peronismo K está expansivo y Cristina Kirchner registra un sutil pero sostenido crecimiento en las encuestas.

La ex presidente se convirtió en un engorro político y electoral para los jefes territoriales. El derrumbe de Mauricio Macri repercute sobre Cristina que, a su vez, derrama imagen y voto a sus delegados provinciales.

Schiaretti remó con el argumento de salir de la neutralidad: tomar posición, delante de Cristina o con ella, para a partir de ahí negociar o confrontar. "Queremos formar parte de un espacio que es más novedoso que Cristina", dijo, al salir, Urtubey.

Sobre ese intríngulis hay matices. El salteño y Schiaretti se muestran terminantes respecto a una espacio electoral ajeno al kirchnerismo. El cordobés se lo ratificó a Daniel Scioli, a quien recibió el jueves en Córdoba.

Massa, Pichetto y gobernadores como Bordet y Domingo Peppo son menos tajantes. Más lejos fue Manzur que tras el encuentro reactivó la teoría de la unidad grande aunque firmó el documento que reparte el mundo entre dos males: Mauricio Macri es el fracaso; Cristina es el pasado.

La letra chica es sugerente. "Hasta marzo trabajamos para crecer y tomar fuerza. Después vemos si es para una pelea para entrar al balotaje o a una negociación que incluya a todo el peronismo", detalló a Clarín un legislador.

En la casa de Entre Ríos, la cumbre comenzó en el primer piso -la oficina que usa Gustavo Bordet- y siguió, sin el asado prometido, en el quincho del tercero con diputados y senadores que discutirán la fusión de bloques. Los candidatos seguirán, además, con su propia agenda. Urtubey desembarcó en la provincia de Buenos Aires con una visita a Bahía Blanca y tiene agenda en Rosario, Entre Ríos y La Rioja.