| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Viernes 14 de diciembre de 2018
De un acto a un actito (referencia al gobernador de Entre Ríos)
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Pretendía ser una demostración de fortaleza. El peronismo no K, aglutinado en Alternativa Federal, iba a despedir el año con un acto en Costa Salguero el 19 de diciembre con los nueve gobernadores  –y la idea de sumar algunos más–, y unos 2500 militantes y dirigentes de todo el país para exhibir su expansión territorial y mostrarse en sociedad como el espacio en formación que excluye al kirchnerismo y capaz de derrotar a Mauricio Macri en las presidenciales del año próximo. Pero las diferencias de criterios sobre las formas y su contenido, los recelos entre sus precandidatos y el protagonismo mayor que reclaman los mandatarios provinciales, terminaron por trocar el acto “masivo” por un cónclave a puertas cerradas.

“Problemas de organización”. “Se privilegió realizar un encuentro más austero” y “menos pretencioso”. Fueron algunos de los argumentos que por lo bajo admitieron en el espacio. Otros reconocieron que la “desconfianza” mutua, el “divismo” y el “ego” de quienes se consideran candidatos naturales conspiró contra el acto. Allí, los apuntados son el bonaerense Sergio Massa y el salteño Juan Manuel Urtubey.

Los roces comenzaron desde el día en que acordaron llevar adelante el acto, en la reunión que se realizó a fines de noviembre en la Casa de Entre Ríos en Buenos Aires. Allí, los gobernadores se inclinaron por la convocatoria en Córdoba (donde el local Juan Schiaretti no tiene ambiciones presidenciales) con la participación de militantes y sindicatos. De ese encuentro, además de los precandidatos presidenciales Massa, Urtubey y Miguel Pichetto, participaron los mandatarios provinciales Gustavo Bordet (Entre Ríos), Juan Manzur (Tucumán), Domingo Peppo (Chaco), Sergio Casas (La Rioja), Mariano Arcioni (Chubut), Rosana Bertone (Tierra del Fuego) y Hugo Passalacqua (Misiones).   

Pero con el transcurso de los días creció la propuesta, impulsada por Massa, de realizarlo en la Capital, sumando intendentes y dirigentes territoriales, en un acto cuya estética se diferencie de la tradicional liturgia peronista. La idea no cayó bien entre los gobernadores. Tampoco los entusiasma mostrarse encolumnados detrás de dirigente que no tiene representación institucional (salió tercero en las dos últimas elecciones en Buenos Aires) ni partidaria. Algunos, incluso, cuestionan que en paralelo a la construcción del espacio, Massa impulse el Frente Renovador en las provincias que gobiernan y teja estrategias propias en otras, como Santa Fe. 

En otros surgió la duda sobre la fecha. Diciembre es un mes particular en tiempos de crisis económica y social, y el cónclave coincide con los días más calientes del 2001. Los gobernadores conocen como golpea la crisis en sus territorios y no quieren aparecer en un acto de campaña que requiera de importantes recursos económicos. Las divergencias terminaron por cancelar, al menos por ahora, el acto “masivo”. La convocatoria para el 19 de diciembre se mantiene, pero quedó reducida a un cónclave a puertas cerradas y en un lugar mucho más “austero” que juntará a los tres precandidatos y ocho gobernadores. Allí se espera ampliar la mesa de Alternativa Federal con otro mandatario provincial. Aunque existen conversaciones con al menos tres, confían en incorporar al santiagueño Gerardo Zamora, de origen radical pero que gobierna en alianza con gran parte del peronismo local. Su participación aun no ha sido confirmada.