| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Viernes 08 de marzo de 2019
Con la premisa de buscar la unidad “hasta que duela” (referencia a Entre Ríos)
FelipeSola

“Vamos a hacer el esfuerzo por la unidad hasta que nos duela”, insistió el presidente del Partido Justicialista, José Luis Gioja, promediando el Congreso Nacional del partido en el que se formalizó la intención del PJ de conformar un frente político amplio para enfrentar al macrismo en las elecciones. Ocho meses después del congreso anterior, el peronismo mostró grandes avances en el proceso de unidad. A pesar de que los gobernadores no participaron, los congresales de casi todos los distritos estuvieron en el microestadio de Ferro. Sólo Córdoba y Salta dieron el faltazo, sin hacer mella en la asistencia que llegó a los más de 670 participantes de todo el país. El cónclave advirtió por unanimidad sobre los cambios en el procedimiento electoral que impulsa el macrismo que pueden terminar en “un fraude para todos los partidos políticos”.

“Estoy convencido de que lo conseguido en provincias como Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos será el espíritu que predomine a nivel nacional, y así logremos la unidad del peronismo, junto a otros partidos populares”, aseguró Gioja frente a los casi setecientos delegados justicialistas de todas las regiones del país que se apostaron pasado el mediodía en cada una de las blancas sillas desplegadas a lo largo y a lo ancho de la cancha de básquet que funcionó como sede del cónclave. “Nuestro adversario no está dentro de nuestro movimiento, está dentro de la Casa Rosada”, apuntó el sanjuanino con el tono elevado y levantando los aplausos enviando un mensaje a los gobernadores y los justicialistas que continúan poniendo sobre la mesa sus diferencias con el kirchnerismo, sobre la unidad que promueve el PJ para enfrentar a Cambiemos en las urnas y cortar el período neoliberal iniciado en 2015. 

El peronismo se puso los pantalones largos y llega a la elección presidencial posterior al período en el que perdió en 2015, con un caudal dirigencial y de militancia de mayor envergadura que el que se veía dos años atrás. Desde temprano los congresales se concentraron en la entrada del microestadio de Ferro para sesionar en el Congreso que dio la patada inicial a, como les gusta decir s los peronistas, “el principio del fin del macrismo”. Sobre la avenida Avellaneda, donde se encontraba el ingreso, la tónica fue parecida a los últimos años en los que los dirigentes tomaron la decisión de mostrar una cara más ordenada en los encuentros partidarios sin tantas banderas ni bombos. Como un reloj de arena, los militantes autorizados a participar del encuentro pasaban poco a poco por el cuello de las mesas de acreditación garantizaron la mayor legalidad al Congreso. 

“Una año atrás estábamos acá intervenidos. Y el esfuerzo de todos los peronistas hizo que llegáramos unidos”, aseguró Gioja rememorando la intervención sorpresiva de la jueza María Romilda Servini de Cubría, que pudo en manos del sindicalista Luis Barrionuevo el PJ a nivel nacional. “Llamamos a todos los gobernadores e intendentes de todo el país y a todos los que quieran venir”, aseguró a viva voz el presidente del partido anunciando que todo está abierto para “enfrentar al macrismo”. El ex gobernador de San Juan indicó que “tenemos que desplazar definitivamente a todo lo que tenga que ver con (el presidente Mauricio) Macri y sus acólitos de la Casa Rosada”, levantando otra vez a los participantes de Congreso. Como un rumor primero y con fuerte estridencia poco después, comenzó a vibrar el microestadio que cantaba al unísono “vamos a volver”, con la última vocal estirada y ya sin el tono melancólico de los primeros años, con el pulso puesto en el empuje de la convicción de que el neoliberalismo para el justicialismo era una etapa superada.

Las camisas húmedas debajo de los brazos y la abundancia de los papeles troquelados o doblados cual origami para apaciguar el calor asfixiante que se apoderó de la ciudad coparon el escenario general en el que el meneo de los abanicos formaron parte fundamental de la escena. La presencia de los congresales de casi todas las provincias bajó la ansiedad de los organizadores. “Están apretados por el gobierno y no se puede abiertamente mostrar la línea política. Los que tienen comprometida la gestión, son los que la tienen más difícil”, aseguró a este diario un dirigente del peronismo del interior ilustrando la situación por la que pasan los mandatarios provinciales que se ven en la obligación de mantener la oreja abierta hacia el gobierno nacional.

El gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, hombre de pocas palabras y residente del Congreso justicialista, destacó la invocación de la figura de Eva Perón para el cónclave al cumplirse los cien años de su nacimiento en mayo. La figura clave y fundamental del peronismo fue homenajeada por la diputada de Unidad Ciudadana por la provincia de Buenos Aires, Cristina Alvarez Rodríguez, de filiación sanguínea. “Queremos una patria libre, justa y soberana, pero fundamentalmente feminista”, destacó la ex funcionaria de la provincia de Buenos Aires. 

“Vamos a tratar el posible amañamiento del sistema electoral”, afirmó Insfrán para dar paso a el informe de uno de los apoderados del PJ, Jorge Landau. “Estamos preocupados porque hay tres resoluciones del gobierno nacional para modificar las reglas electorales”, afirmó el ex diputado . “Hace falta una mayoría especial para modificar una ley, y si no enviar un decreto de necesidad y urgencia”, explicó el abogado experto en temas electorales. “Quieren hacer que los argentinos en el exterior voten antes de la fecha de las elecciones, al igual que las fuerzas de seguridad que trabajen en el operativo comicial”, informó Landau. “Esto implica poco que los partidos que participan del comicio tengamos poco control y en el caso de los argentinos afuera son 360 mil votos”, agregó el dirigente peronista. 

Después de las intervenciones de militantes y del precandidato Felipe Solá, la marcha peronista le puso la frutilla al acto peronista.