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Martes 28 de mayo de 2019
Habla la hija del “Gitano” Fernández: “Pagué por algo que no tenía nada que ver” (recuerdan detención en Entre Ríos)
HomicidaCongreso

Estefanía Fernández Cano tiene 24 años y dos hijos a los que no pudo ver durante 15 días porque estuvo presa, imputada en la causa por el conmocionante crimen del diputado Héctor Olivares (61) y del funcionario nacional Miguel Yadón (58). Su padre, Juan Jesús "Gitano" Fernández (42) estaba el 9 de mayo pasado en el Volkswagen Vento estacionado en la plaza del Congreso cuando su primo Juan José Navarro Cádiz (25) sacó una pistola calibre .40 con la que asesinó a las dos víctimas. El mismo mediodía del doble homicidio, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, habló de un ataque planificado de un clan gitano mafioso. Y una de las primeras hipótesis que se abrieron fue la de una presunta relación sentimental de Yadón con Estefanía, hija del "Gitano" Fernández y prima segunda del "Cebolla" Navarro Cádiz.

Sin embargo, ahora la Justicia procesó a los dos hombres que estaban en el Vento y consideró que mataron "con alevosía y por placer".

El juez nacional en lo Criminal y Correccional N° 16 de la Capital Federal, Mariano Iturralde, admitió que "por el momento" no consta cuál de los imputados fue el que abrió fuego, pero afirmó que hubo "un plan previamente trazado, (donde) cada uno de los intervinientes realizó aportes necesarios para la ejecución del hecho".

En declaraciones realizadas el domingo al programa de Mauro Viale, en A24, Fernández Cano apuntó contra el Gobierno. "Esa versión (de la relación sentimental con Yadón) surge de la señora Patricia Bullrich, ministra de Seguridad. Ella inventó eso, empezó a decir esas cosas, esa señora no me conoce ni sabe qué clase de persona soy. Ni sabe cómo es mi familia como para difamar a una persona que no tiene nada que ver".

"A mí me responsabilizaron por la muerte de los dos señores, porque decían que tenía un romance con Yadón. Nunca lo vi al señor. Ni siquiera sabía quiénes eran", sostuvo el domingo la joven, de nacionalidad española.

"El que disparó fue Juan José Navarro Cádiz, el motivo lo desconozco, no lo sé. Mi papá me dijo que había sido él. Se subió al auto y le disparó a dos personas por placer, dos personas inocentes, que él no conocía, porque le dio la gana", sostuvo.

Además, advirtió que su padre también pudo haber muerto "porque le pasaron las balas" por delante cuando Navarro Cádiz "sacó el arma y disparó, así, de la nada".

"Pagué por algo que no tenía nada que ver. Mis hijas estuvieron sin mí 15 días... Haber estado presa fue un trauma psicológico, no debía estar pagando por algo que no sé. Es muy injusto, pero la mentira tiene patas cortas", puntualizó Estefanía.

La mujer resaltó que ahora no puede salir tranquila a la calle porque la observan con recelo. "No puedo llevar al parque a mis hijas porque toda la gente que no es gitana me mira pensando cosas malas sobre mí, que me voy a la cama con cualquiera, y eso no es verdad".

"En la comunidad gitana no existe, tú te casas con un gitano y ese es tu marido para toda la vida, hasta el día que mueras", sentenció.

El abogado de la familia, Ramiro Rúa, remarcó que "se dieron todas las circunstancias" que denunciaron desde el principio. "No había clan mafioso ni mafia gitana. Es unipersonal el crimen, no existió ninguna coautoría, porque Fernández no tuvo absolutamente nada que ver", expresó y dijo que en la causa hay "una cantidad de dudas impresionante que se van a aclarar".

Asimismo, calificó a la resolución del juez Iturralde, conocida el viernes, "como bastante light y ligera" porque habla de un plan criminal pero dejó en libertad a Miguel Navarro Fernández (55), padre del "Cebolla", quien supuestamente era la tercera persona a bordo del Vento.

También habló María del Carmen Cano Carmona, la esposa del "Gitano" y madre de Estefanía, quien volvió a responsabilizar a Navarro Cádiz: "Es un psicópata, es una persona mala, asesinó a un perro (en un incidente anterior en la misma plaza) y a dos personas inocentes".

"Mi marido estaba totalmente alcohólico y estaba drogado, no era dueño de sus actos, se asustó, el ruido de las balas lo volvió loco, no sabía lo que hacía, se impresionó por lo que pasó", aseguró al explicar por qué se escapó a la provincia de Entre Ríos tras el doble homicidio.

La mujer enfatizó: "Mi marido es una víctima más de él. Están detenidos en diferentes módulos. Los vemos en días de visitas y Navarro Cádiz, como es muy descarado, nos provoca en los días de visita. Tiene un pacto con el Diablo, son gente muy mala".

"Mi marido ni sabía que (Navarro Cádiz) tenía un arma, es una persona intachable. El asesino fue Juan José Navarro Cádiz, que le den cadena perpetua, el que lo hizo que lo pague, mi marido no tiene nada que ver. Su papá es loco como él, desde niño viene con tragedia", completó Cano Carmona.

En su resolución, el juez Iturralde benefició a la hija del "Gitano" Fernández y al padre del "Cebolla", al sostener: "Pudieron haber auxiliado a los imputados en la fuga y ocultamiento de evidencias. Sin embargo, por el estrecho vínculo familiar que los une, se los exime de responsabilidad" y no pueden ser acusados de "encubrimiento".

Por otro lado, del análisis de las cámaras de seguridad y demás elementos probatorios, se descartó la posible participación en el hecho de los otros tres detenidos anteriormente: Luis Cano, Rafael de la Santísima Trinidad Cano Carmona y Castro Iglezias Montoya, por lo que en consecuencia se decretó la "falta de mérito" y se ordenó su libertad.

Según el análisis de los videos de las cámaras de seguridad de la zona, se pudo reconstruir que el auto llegó al lugar del ataque a las 6.20 del 9 de mayo, las víctimas arribaron a las 6.33 para dar una primera vuelta a la plaza y a las 6.50, al pasar por segunda vez frente al vehículo, fueron alcanzados por los disparos.

De los cinco balazos, tres de ellos impactaron en el cuerpo de Yadón, que murió poco después, y uno en el de Olivares, que falleció luego de tres días de agonía.

La pistola utilizada para el doble crimen fue hallada en el departamento de Navarro Cádiz. Había sido previamente acondicionada con una mira láser que "aseguraría a los agresores dar en el blanco sin siquiera tener que acercarse a las víctimas o sacar el arma fuera del vehículo", según el procesamiento.

Además, en casa de sus padres se hallaron dibujos de siluetas humanas que hacen presumir que allí se practicaba tiro al blanco con aire comprimido. El delito que se les imputa a Navarro Cádiz y Fernández tiene estipulado una pena a prisión perpetua.