| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Lunes 10 de junio de 2019
Los triunfos no calman la tensión entre los gobernadores del PJ y los K por las listas
ManzurFernandez

Los gobernadores peronistas ya reelectos, en vez de mostrarse sosegados tras sus triunfos, mantienen la guardia en alto: temen que otra vez se les tratará de aplicar el esquema de vencedores vencidos. El famoso ganaste vos, pero a la lista de legisladores nacionales la armo yo.

La señal que los dejó en alerta fue lo que ocurrió en la provincia de Buenos Aires. Cristina Kirchner pasó por arriba de la estructura del pejota y de lo que reclamaba la mayoría de los intendentes, y nominó por su cuenta a Axel Kicillof como candidato a gobernador.

¿Se volverá a las épocas en las que los propios gobernadores se enteraban por los diarios de quiénes serían sus candidatos?, se preguntan por estas horas en una provincia que juega abiertamente con la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner.

Entre Ríos renueva este año cuatro diputados nacionales. Dos son de Cambiemos y dos del FpV (el K Julio Solanas y el camporista Juan Manuel Huss).

El gobernador Gustavo Bordet fue reelecto este domingo con más del 55% de los votos. Con semejante triunfo sobre las espaldas, ¿permitirá que le impongan desde el Instituto Patria a los candidatos de su provincia?

A Tucumán se le vencen los mandatos de tres diputados de identidad peronista, dos del FpV y uno del Frente Justicialista del gobernador Juan Manzur, que se encaminaba este domingo a lograr su reelección.

Posiblemente debido a la hemorragia de votos que le causó José Alperovich, Manzur tendría un triunfo menos contundente que Bordet. ¿Acaso tendrán el mismo margen para negociar las candidaturas el entrerriano que el tucumano?

"Que nos pidan uno de los tres diputados sería una prueba de amor muy alta", advierten en la capital tucumana y dando a entender que quizá no atiendan la demanda, aunque fuera la de mínima.

Esta es la pelea que arranca ahora en todas las provincias y que debe concluir el mismo sábado 22, deadline para la presentación de listas. Se supone que los porotos que ponga sobre la mesa cada gobernador deberían tener relevancia en la negociación.

"Habrá una puja fuerte", admiten en una provincia peronista. En otra agregan: "Será la prueba fundamental para saber si Cristina realmente cambió".

En la Casa Rosada, desde donde siguen con atención la pulseada porque del resultado dependerá la próxima configuración del Congreso, creen que la lapicera para el armado de las listas la tendrán los mandatarios.

"Los gobernadores van a marcar su impronta. Esta vez no van a ceder como en 2015", observa un funcionario macrista.

Más allá de cuántos diputados puedan meter los caciques provinciales y cuántos el Instituto Patria, entre los mandatarios corre la idea de que sus diputados no se fusionen en 2020 con los del FpV sino que mantengan un bloque propio.

"Eventualmente el de los gobernadores podría interactuar con el K como interbloque. Ganaríamos en independencia", se entusiasman en una provincia. Habrá que ver. En una eventual presidencia peronista, es improbable que la Casa Rosada permita la coexistencia dedos bloques.

En simultáneo a esa pelea silenciosa, hay en marcha una operación subterránea. La del armado de las listas de candidatos a diputados nacionales de Alternativa Federal.

En el peronismo no K aseguran que en algunas provincias -mencionan a Entre Ríos, Chaco y La Rioja- sus gobernadores pondrán candidatos a diputados en la lista de los Fernández y también en la de AF. El llamado juego a dos puntas.

"El negocio nuestro es que nos cuiden la boleta de Alternativa en esos distritos. Para los gobernadores es que podrían meter legisladores por los dos lados", detalla un negociador del peronismo no K.

La otra negociación abierta es más doméstica, entre los intendentes del conurbano y el Patria. Los alcaldes dicen no tener mayor interés en la boleta de diputados nacionales, pero sí en la de los provinciales.

"Hay una lucha ahí. Es cierto que no vamos a armar la lista, pero también lo es que vamos a tener incidencia como nunca antes", asegura un intendente que con una población mayor en su distrito a toda la provincia de Santa Cruz no pudo tener un solo diputado propio en la Legislatura bonaerense bajo el mandato de CFK.

Ese intendente habla de un cambio de clima con la candidatura de Alberto F. Tampoco observa que el núcleo duro K quiera hegemonizar todo, como antes. “El PJ es nuestro”, ejemplifica y, de paso, rechaza que hayan sido doblegados con la candidatura de Kicillof. "El axioma en el peronismo es que va primero el que más mide”, justifica.

Que exista una pulseada por las candidaturas, no impedirá que en los próximos días pueda verse una aceleración de apoyos dentro del PJ a Alberto F. y el simultáneo desinfle de Alternativa Federal.

Una postal de ese fenómeno fue el reciente reacomodamiento del diputado salteño Javier David: se alejó de Juan Manuel Urtubey para apoyar a los Fernández.

La celeridad en los respaldos acaso pueda explicarse con otro axioma, en este caso uno que atraviesa a la política en general: jugar último puede salir caro. Puede significarle a un gobernador reelecto arrancar condicionado su nueva gestión.