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Jueves 04 de julio de 2019
Una foto con los excompañeros de Pichetto (ausencia del entrerriano Guastavino)
AlbrtoFernandez

En su búsqueda por mostrar un peronismo unido detrás de su candidatura, Alberto Fernández se reunió ayer con el bloque de senadores justicialistas que preside Carlos Caserio (Córdoba), en un encuentro que sirvió más para la foto que para coordinar algún tipo de acción legislativa durante la campaña.

La foto mostró la división que impera hoy en el PJ , cuyo eje de discordia es la presencia de Cristina Kirchner en la fórmula. Así, Fernández ayer juntó a 14 senadores, una importante mayoría pero no la totalidad de la bancada que, tras la partida de Miguel Pichetto (Río Negro) al oficialismo, quedó compuesta por 20 integrantes.

"Me pone contento porque reuniones como estas van sellando la unidad que tanto buscamos", afirmó el precandidato presidencial al término del encuentro.

Fernández se mostró conforme a pesar de que su postulación no genera unanimidad entre los senadores peronistas. "Aunque ahora somos bloques diferentes, porque todos mantienen su identidad, cosa que quiero que se preserve, estoy muy contento de que hayamos abierto este diálogo con miras al futuro", reconoció.

Si bien dijo que no es su intención "uniformar a nadie" detrás de su candidatura, tras la partida de Pichetto al oficialismo Fernández realizó gestiones para tratar de reunir en un interbloque al PJ y el Frente para la Victoria (FPV). No tuvo éxito, en gran parte por la resistencia de varios senadores a someterse a la conducción de Cristina Kirchner.

De hecho, ayer no solo faltaron legisladores que apoyan la candidatura de Roberto Lavagna, como Rodolfo Urtubey (Salta), Dalmacio Mera (Catamarca) y Eduardo Aguilar (Chaco), sino que también se ausentaron senadores de peso como Pedro Guastavino (Entre Ríos), uno de los tres vicepresidentes de la bancada, y el flamante gobernador electo de Santa Fe, Omar Perotti.

Más aún, el encuentro se realizó de manera deliberada con Cristina de viaje en el exterior para evitar las tensiones y la incomodidad que hubiese provocado tener que explicar la ausencia en la reunión de la compañera de fórmula de Fernández.

Sobre el contenido del encuentro, el precandidato kirchnerista dijo que se habló de "los problemas que nos preocupan, del futuro, del compromiso de campaña". Nada dijo sobre la posibilidad de coordinar alguna acción legislativa hasta las elecciones de octubre.

Al respecto, Caserio solo se limitó a comentar que se iniciaron gestiones con el oficialismo para tratar de coordinar una agenda legislativa que le permita al Senado funcionar a pesar de los avatares de la campaña electoral. "Vamos a tratar que eso de ganar la elección, que es un objetivo legítimo, complique lo menos posible el trabajo del Senado", afirmó el cordobés.

Caserio se refirió así al encuentro que sostuvo ayer con los principales referentes de Cambiemos en la Cámara alta, Federico Pinedo, Luis Naidenoff, Humberto Schiavoni y Julio Cobos, para tratar de acordar una sesión para el próximo 17 de julio. El jefe del bloque del PJ estuvo acompañado por sus vicepresidentes José Mayans y Sigrid Kunath.

En tren de campaña, Fernández volvió a cuestionar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, que el Gobierno exhibe como un logro político, aunque dijo no tener dudas de que "la Argentina tiene que aceptar el desafío de la globalización".

"Sería bueno que el Gobierno deje de hacer marketing, que deje de hacer llorar al canciller y se dedique a hacer las cosas en serio, que deje de tomarles el pelo a los argentinos", afirmó. En ese sentido, destacó que el acuerdo comercial "ya fue rechazado por la segunda economía de Europa, que es Francia".

Por último, Fernández rechazó cualquier posibilidad de apoyar una reforma laboral. "El problema no son las leyes laborales, el problema es Macri", sentenció.