| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Jueves 05 de septiembre de 2019
Un bloguero sentado en el banquillo (juzgan a periodista entrerriano)
LucasCarrasco

En la primera audiencia del juicio contra el bloguero Lucas Carrasco, por dos casos de “abuso sexual agravado por acceso carnal”, el acusado -que llevó parte de la audiencia en una sala aparte a pedido de las querellantes-, protagonizó un incidente cuando apareció de improviso en la sala y tuvo que ser frenado por la guardia policial. La audiencia se realizó en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°9 ubicado en el Palacio de Justicia. Carrasco se desentendió de las acusaciones, negó ser un violador y sostuvo que se trata de una causa política. Después, declararon Sofía Otero y K. --esta última sin público en la sala--, las dos jóvenes que llevaron al bloguero a juicio. La querella pidió 9 años de prisión para Carrasco. La próxima audiencia será el 11 de septiembre.

La audiencia comenzó poco antes de las diez de la mañana. Carrasco, acompañado de su abogado defensor, Guillermo Vartorelli, aceptó declarar, aunque no respondió preguntas de la querella ni de la fiscalía, a cargo de Adrián Yapur. Ni la hermana ni la psicóloga de Carrasco -que envió un certificado médico- se presentaron a declarar, a pesar de estar ambas citadas.

“Yo no soy un violador”, se defendió el periodista. Según Carrasco, nunca recibió una denuncia por violencia de género, aunque admitió que “pude destratar a alguien o ser irrespetuoso”, pero lo atribuyó a que tiene una forma de ser “chocante”. “No me cabe en la cabeza que me estén acusando de esto -agregó-. No soy violento”.

Carrasco señaló que dos de sus exparejas son compañeras de trabajo en los medios entrerrianos donde hoy se desempeña y “ninguna de ellas cree que yo pueda llegar a ser un violador”. También aseguró que la mayoría de sus relaciones fueron con “periodistas y actrices”, algunas integrantes del colectivo Actrices Argentinas, y remarcó que no recibió denuncias de ninguna de ellas.

Luego, a pedido de la querella, el acusado debió retirarse a una sala contigua para no estar presente -aunque sí podía escuchar- durante la declaración de Sofía Otero, una de las dos denunciantes. La joven contó que, en febrero de 2013, Carrasco la contactó por Facebook. En ese entonces, Otero militaba en una unidad básica de la agrupación La Cámpora y el bloguero “era muy conocido en la militancia, era muy influyente”. “Lo admirábamos”, dijo la joven y recordó que “no había día que prendiera la televisión y no estuviera dando una nota”.

Otero relató que durante la primera conversación que tuvo con Carrasco en el chat de Facebook acordaron encontrarse en la casa de él para mantener relaciones sexuales. La joven contó que un mediodía fue al departamento de Carrasco, ubicado en el barrio porteño de Palermo, y cuando él bajó a abrir la puerta le propuso ir a un bar porque estaba su hermana de visita.

“El estaba eufórico -describió Otero-. No era muy distinto a lo que se veía en la tele”. En el bar, él pidió una cerveza, ella un café con leche y, afirmó la joven, “pasaron 40 minutos y fuimos a su casa”. Ahí se dirigieron a la habitación donde mantuvieron relaciones consentidas y “estuvo todo bien” hasta que ella, según declaró, pidió que se detuviera pero Carrasco continuó, abusando sexualmente de ella.

“Yo seguía llorando y le grité ‘¿hasta cuándo ibas a seguir?’, y me dijo ‘hasta que te acostumbres”, contó entre lágrimas Otero. La joven agregó que “pensaba, ‘seguile la corriente, hacé lo que te pida, así no pasa nada peor’. Accedí a todo lo que me pidió por miedo”.

Otero contó que, finalmente, la hermana de Carrasco volvió al departamento y eso hizo que se sintiera “más tranquila”. Hacia el final de la declaración de Otero, mientras respondía una pregunta realizada por el fiscal Yapur, se produjo el incidente que detuvo brevemente la audiencia cuando Carrasco intentó ingresar a la sala y fue frenado por los policías de guardia.

Luego de un breve cuarto intermedio declaró K. sin público en la sala y dos testigos por parte de Otero. En los alegatos, la querella pidió 9 años de prisión para Carrasco, mientras que la fiscalía pidió la absolución por el caso de K. y 7 años por el caso de Otero.