| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Domingo 03 de noviembre de 2019
Schiaretti se muestra dispuesto a colaborar, pero sin dar señales (referencia al gobernador de Entre Ríos)
Schiaretti

El gobernador Juan Schiaretti quedó aparte del resto de sus pares peronistas, que terminaron apoyando al presidente electo, Alberto Fernández. El mandatario cordobés, hacia adelante, asegura que tiene la voluntad del "trabajo en conjunto". En su círculo íntimo confirman que apenas sea convocado, irá. Y él insiste: "Como he dicho permanentemente, estamos a disposición del nuevo presidente para trabajar juntos, apoyándolo, así superamos la crisis".

El gobernador de Tucumán, Juan Manzur, lo invitó a Schiaretti a su acto de asunción, el martes pasado. Ese día, Fernández apareció rodeado de gobernadores, una especie de revancha de quienes no subieron al escenario de los festejos el domingo a la noche. Schiaretti prefirió mantenerse al margen; espera una reunión más protocolar.

"Gringo, ya nos vamos a ver, ya nos vamos a encontrar", esa es la respuesta de Fernández a la llamada de felicitación del dirigente cordobés. Si bien el senador nacional cordobés Carlos Caserio estuvo muy cerca del presidente electo en la campaña, no será el contacto con el gobernador.

Ese rol lo tendrán el empresario Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza (AGD), y Jorge "Zurdo" Montoya, un histórico dirigente del PJ local y uno de los principales operadores del exgobernador José Manuel de la Sota. Del otro lado, está Eduardo "Wado" de Pedro, a quien los schiarettistas ven "ubicado; ocupado de los temas importantes".

Sin contactos

Hasta ahora, salvo la salutación de rigor, no hubo más contactos. "No hay señales ni buenas ni malas, dice a la nacion un dirigente de extrema confianza de Schiaretti. Pero no es preocupante, Alberto tiene mil ?despelotes' que resolver antes y, más allá de cuáles sean las intenciones, está claro que nadie tendrá margen para nada en el corto plazo".

Se refería al comentario permanente de Schiaretti sobre que "ahora lo que precisamos todos es trabajar de manera mancomunada porque la crisis está golpeando mucho a los argentinos y esto requiere de la voluntad de trabajo en conjunto".

El gobernador entiende que el problema no pasa por "juntar la tropa" porque está convencido de que la "tropa propia no alcanza para nada; hay que sumar segmentos del resto".

Ese podría ser el rol del mandatario cordobés, junto a otros gobernadores, como el electo Omar Perotti, en Santa Fe, y el entrerriano Gustavo Bordet.

Los tres avanzan en una reunión para analizar la situación y diseñar medidas conjuntas para la región centro. Los dos primeros apuestan a que aparecen como moderados y representan a jurisdicciones de peso económico y político.

Otra convicción del gobernador de Córdoba es que no hay homogeneidad entre los jefes de provincia -como no existió nunca, ni aun cuando actuaron unidos- y, en ese marco, las negociaciones y necesidad de búsqueda de consensos serán "permanentes".

En el plano electoral, Schiaretti dice que está "satisfecho" por el desempeño de la boleta corta en una elección "hiperpolarizada en Córdoba". "Estoy extremadamente agradecido a los cordobeses por los 400.000 votos, 40.000 más que en las PASO", sostuvo en público. Aunque la expectativa era renovar las dos bancas que puso en juego, solo ingresará Carlos Gutiérrez.

El gobernador minimiza las críticas de Fernández por su prescindencia y las atribuye a "escuchar consejos desacertados". Advierte que no pesarán en el vínculo futuro y que su apuesta seguirá siendo -como lo fue con Mauricio Macri- a colaborar con la gobernabilidad.