| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Lunes 04 de noviembre de 2019
Patronato-Racing, Superliga: la Academia no pudo quedarse con la victoria en Entre Ríos
RacingPatronato

Más allá del sabor amargo por los dos puntos perdidos cuando el partido ya parecía favorable, por los goles desperdiciados incluso en el último minuto, Racing encontró con el empate 1-1 en Paraná una sensación distinta a la que traía desde agosto, desde aquel golpazo en el 1-6 ante River. Si se mira sólo los números, el semestre venía más que aceptable para el vigente campeón de la Superliga: de los últimos nueve ganó cinco y empató cuatro. Está a tres unidades de la punta, al menos hasta que juegue el líder Argentinos. Pero cada vez que aparecía en la cancha, durante los 90 minutos, el interrogante por el flojo nivel de juego se hacía más grande. Aun sin haber conseguido los tres puntos, ante Patronato cambió esa imagen.

En la excursión a Entre Ríos, Eduardo Coudet decidió meter mano en la formación. Cambió medio equipo: Mena por Soto, Mauricio Martínez por Díaz, Barbona por Montoya, Reniero por Licha López y Cvitanich por Cristaldo. Las de Díaz y López son ausencias de peso, simbólicas. Aunque Coudet públicamente era comprensivo con el nivel del equipo, el ritmo espeso que tenían los partidos era evidente.

Con Zaracho, Rojas, Martínez y Reniero encontró otra frescura, otra dinámica. La Academia jugó un primer tiempo muy bueno, acaso de lo mejor de este campeonato. El exdelantero de San Lorenzo fue el refuerzo por el que más insistió el Chacho. Lo imaginaba como el reemplazo de Licha para flotar detrás del centrodelantero y como un jugador capaz de inventar un gol de la nada, una característica que no tenía en el plantel. Ante Patronato lo demostró dos veces, con el tremendo cabezazo que terminó en gol y también con el bombazo al travesaño después de haber dejado en el camino a Chimino con un caño. El equipo sintió su salida cuando promediaba el segundo tiempo y el visitante aún estaba en ventaja.

"Vamos por más", fue la consigna que lanzó Coudet durante el festejo del campeonato de la Superliga, en abril pasado. Aquel espíritu se fue desgastando en este segundo semestre, hasta llegar a un clima enrarecido. La oferta de Inter de Porto Alegre, donde esperan a Chacho como DT en diciembre, terminó por desestabilizar muchos de los cimientos que se habían construido desde que Diego Milito desembarcó en Avellaneda como mánager y Coudet como entrenador. Las energías pasaron de usarse para pensar cómo hacer para protagonizar la Copa Libertadores 2020 a imaginar qué sucederá en el banco de suplentes a fin de año. La última semana ya empezó a girar la ruleta de nombres: Almeyda, Lavallén, Dabove, Arruabarrena, entre otros.

Por ahora lo cierto es que el entrenador es Eduardo Coudet. Y en Paraná dio una muestra de estar en funciones, pleno, activo. Las salidas por rendimiento de Soto, Montoya y Cristaldo no llaman la atención. Lo de Díaz, uno de los pilares del último campeón, y el capitán López sorprende, aunque también se explica desde el rendimiento de los últimos partidos. El goleador del pasado torneo tuvo dos jugadas claras en los minutos finales, pero no pudo marcar el gol agónico.

¿Qué hará el técnico en diciembre? Parece imposible responderlo, incluso para él. Mientras la Academia perdía dos puntos en Paraná, el Inter caía 2 a 0 en el clásico gaúcho ante Gremio y quedaba fuera de zona de Libertadores en el Brasileirao. Entre las piezas del rompecabezas de entrenadores que se prepara para fin de año, ni siquiera se sabe si Ze Ricardo, el interino del Inter, aguantará hasta diciembre. Una de las cuestiones que más le pesan al Chacho es tener que ser implacable con algunos futbolistas que le permitieron celebrar su primer título como técnico. Ayer lo fue con la suplencia del chileno Díaz y de Licha. Y eso, más allá del 1 a 1 final, es una buena señal para los dirigentes y la secretaría técnica que insisten en que no hay Plan B porque el contrato con Coudet es hasta mediados de 2020. Ahora en el horizonte de Racing quedan cuatro partidos de Superliga y la Supercopa Argentina. Lo que suceda en esos cinco juegos también puede inclinar la balanza.