| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Lunes 11 de noviembre de 2019
Diferencias entre los mandatarios del PJ ante un nuevo acuerdo (el lugar de Bordet)
albertofernandez

CÓRDOBA.- El presidente electo, Alberto Fernández, logró encolumnar a los gobernadores peronistas detrás de su candidatura, con excepción del cordobés Juan Schiaretti. Pero, a la hora de gobernar, deberá lidiar con un bloque heterogéneo, que arrastra diferencias internas desde hace años, solo maquilladas por estar en la oposición a Mauricio Macri.

Esas brechas se vuelven evidentes en el flanco fiscal: las provincias mineras y agrícolas no quieren un aumento en las retenciones, otros distritos barajan la idea de un pacto productivo y un último grupo no descarta la emisión monetaria como herramienta contra la recesión, tal como lo plantearon algunos gremialistas la semana pasada.

Por ejemplo, Schiaretti, el electo Omar Perotti en Santa Fe y Gustavo Bordet en Entre Ríos tienen diferencias importantes (y no solo económicas) con el tándem que incluye a Juan Manzur y al formoseño Gildo Insfrán. A Cristina Kirchner le responderán Axel Kicillof; el chaqueño Jorge Capitanich, y su cuñada, Alicia Kirchner, en Santa Cruz.

La nueva configuración del PJ quebró al "club de gobernadores" que trabajó en tándem en los últimos años, en especial para sacar adelante el pacto fiscal firmado en 2017 y que está virtualmente frenado de cara al año que viene, porque es casi seguro que no seguirán las bajas de impuestos previstas (ver aparte). Las restricciones presupuestarias hacen difícil que así sea.

Fernández insiste en que el 10 de diciembre "empieza una Argentina gobernada por un presidente y 24 gobernadores", pero no desconoce que deberá consensuar intereses e incluso pensar en alguna ley marco que le permita, si es necesario, "disciplinar" a los mandatarios.

Distintas fuentes consultadas por LA NACION coincidieron en que la mayoría de los gobernadores tienen en común el interés de plantarse como una suerte de "contrapeso" al kirchnerismo duro. Pero, más allá de eso, pesan los intereses de cada distrito y la diferente concepción de la economía de los mandatarios.

Hay contactos informales tratando de coordinar una estrategia, pero en los distintos sectores admiten que avanzan sin conocer cuáles son los planes concretos de Fernández. Schiaretti, Bordet, Perotti y Uñac comparten que sin determinadas reformas y reconversiones en la producción la economía no arrancará y se estancarán los ingresos propios y los que reciben desde la administración central.

Para el presupuesto y los primeros paquetes de leyes, Sergio Massa deberá negociar con estos mandatarios y Fernández deberá pensar en esquemas de "compensación" si las normas que impulsa no favorecen a esas provincias.

Los gobernadores de economías altamente dependientes del campo y la minería no comparten la suba de retenciones como fuente de financiamiento, ya que no solo es una carga no coparticipable, sino que afecta Ganancias, que sí se reparte. Una reprogramación de las deudas provinciales acerca a algunos peronistas con quienes estarán en la oposición, como los mandatarios de Mendoza y Jujuy.

En términos de decisiones económicas las provincias juegan un rol clave: equivalen -junto con los municipios- a la mitad del gasto público consolidado (18 puntos sobre 38 del PBI).

Desde el Ieral, y en línea con lo que sostienen algunos gobernadores, el economista Jorge Vasconcelos destaca que en la actual gestión hubo un "significativo incremento de transferencias automáticas" a las provincias (del 26% al 32%), con un fuerte sesgo federal en el plano fiscal, pero plantea que ahora se requiere un "nuevo" pacto, con perfil productivo.

"En 2017, los incentivos fiscales fueron filtrados por una visión de 'grieta' entre industria y servicios; la reconversión productiva necesita dejar atrás esa grieta", grafica Vasconcelos.