| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Domingo 17 de noviembre de 2019
¿Un mundo sin pájaros? (referencia a Entre Ríos)
Pajaro

Días atrás, un grupo de instituciones conservacionistas difundió junto a universidades la triste noticia de la pérdida de al menos unos tres mil millones de aves silvestres en los últimos 50 años en América del Norte, lo que equivale al 29% de sus aves. En Europa, han desaparecido 400 millones de aves en 30 años: la población total descendió un 15% desde 1980 y, entre aves de pastizal, la reducción alcanza el 57%. Al destruir los ambientes donde viven las aves, los humanos las ponemos en riesgo. Además, su presencia o ausencia es un implacable termómetro de la salud de los ambientes. Incluso ante fenómenos asociados al cambio climático, las aves evolucionaron para resistir los huracanes, pero no la destrucción humana.

La preocupante merma afecta tanto a las especies consideradas en peligro de extinción como a las aves más comunes o populares. En el continente europeo hace varias décadas que vienen monitoreando la escasez del conocido gorrión, que, sorprendentemente, se ha tornado raro en numerosos países.

Tiempo atrás, Aves Argentinas, legendaria organización representante de BirdLife International en nuestro país, acuñó el lema "que las aves comunes sigan siendo comunes", una consigna que no se cumple toda vez que diferentes actividades humanas que afectan la supervivencia de las aves no cesan y, muy por el contrario, se profundizan con el avance de la frontera agrícola, la introducción de especies exóticas invasoras, los estragos que producen los automóviles en caminos y rutas, el tráfico de fauna y la contaminación.

Si bien la información sobre las aves comunes con que contamos en la Argentina es parcial, sabemos que la transformación de ambientes a gran escala, especialmente en nuestros pastizales, bosques y zonas marinas de todo el país, está contribuyendo a repetir la misma historia que referimos en América del Norte y Europa. Solo como ejemplo, el tordo amarillo, que habita pastizales de Corrientes y Entre Ríos, ha sido considerado en peligro a nivel internacional con menos de 1000 ejemplares en nuestro país. Además, esta temporada ya se ha constatado la destrucción de una tradicional zona de anidamiento de esta especie para forestar con coníferas exóticas.

Algunas de las soluciones posibles para preservar a las aves comunes están al alcance de la mano. Los especialistas destacan el diseño de edificios con ventanales adaptados para evitar la colisión involuntaria; promover que los gatos domésticos vivan dentro de los hogares; la plantación de árboles y arbustos nativos en los espacios públicos y jardines particulares para generar corredores urbanos; el consumo más responsable de alimentos; la eliminación del consumo de plásticos que afectan a numerosas especies, principalmente a las aves costero-marinas, y la participación de la ciudadanía en censos de aves silvestres que comparten información en línea.

Cada uno de nosotros debería promover las medidas necesarias para intentar revertir la tendencia mundial, que hoy nos sirve de advertencia.

La pérdida y disminución del número de especies es un problema ambiental, pero también repercute en lo cultural y social.