| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Domingo 02 de febrero de 2020
Caso por caso: quiénes son y cómo juegan las promesas de la Superliga, con todo en juego (hay un entrerriano)
futbol

Juan Gauto tiene 15 años, nació en Perito Moreno, Santa Cruz y convertía goles de todos los colores en San Lorenzo de esa ciudad. Fue capturado por Huracán, vive en la Quemita con otras promesas de orígenes diversos, va a una escuela secundaria en Caballito luego de las prácticas y de un almuerzo entre colegas, y hasta es de selección: integra el Sub 15, junto con Leandro Giménez, otro pibe del Globo que promete. Las pensiones son un grupo de amigos con ambiciones parecidas: todos sueñan con jugar en primera. "Nos cuidamos como hermanos, nos ayudamos unos a otros", cuenta el pibe del sur de nuestro país que, de un día para el otro, salta a la primera división. Lo descubre Israel Damonte, el técnico de Huracán, por necesidad y urgencia.

Se concentra Juancito por primera vez en su vida, aunque no queda en el banco de suplentes, en el regreso de la Superliga, en la derrota por 2 a 1 contra Rosario Central, en Arroyito. "Juan es un jugador bárbaro, con mucha dinámica. Tiene 15 años, es muy chiquito, pero está bueno que ya empiece a rozarse con el plantel de primera, que se quede con nosotros, de a poco. Que el resto sepa que todos tienen la chance", cuenta Damonte.

Es un delantero veloz, escurridizo, que surgió en el club Taquito y Rabona, no fue tenido en cuenta en Vélez y es arropado en la Quemita, pero no como número 9, como él quería: es una suerte de extremo. "Es parecido a Pavón", dicen. Pero Gauto sueña ser como Neymar. En el segundo capítulo de 2020, integra la reserva, en el choque con Gimnasia. Ayer jugó en los últimos minutos en la reserva del Globo, que le ganó al Lobo 3-1.

Es una de las revelaciones de los primeros capítulos de la vuelta de la Superliga que, entre los primeros retazos de enero, confirma una tendencia: los jóvenes sin experiencia salen a la cancha. El primer vistazo, es demoledor: debutaron nueve jugadores. Tiago Banega y Carlos Alcaraz (Racing), Braian Martínez (Independiente), Matías Vera (Lanús), Franco Quinteros (Banfield), Favio Cabral (Talleres), Tomás Escalante (Defensa y Justicia), Mateo Montenegro (Central Córdoba) y Franco Calderón (Unión) son los nombres propios, los nuevos rostros del fútbol argentino.

Por necesidad, por urgencia, porque los entrenadores aceleran los tiempos, porque los refuerzos no tuvieron la clase necesaria, porque los que llegaron son figuras a punto del retiro. O porque los chicos son pichones de crack, en tiempos difíciles: se definen el título y la clasificación para las copas, en las últimas cinco, seis fechas.

La estación Avellaneda es tendencia en este proyecto. En Racing, entre los titulares que jugaron ante Atlético Tucumán y en el banco de suplentes hubo lugar para los juveniles. Tiago Banega, mediocampista de 21 años, tuvo su debut como titular. Es entrerriano y surgió en el club Defensores del Pronunciamiento. Carlos Alcaraz, también volante interno pero de 17, apareció por primera vez desde el banco para los últimos 15 minutos.

El paraguayo Juan José Cáceres, lateral categoría 2000, estuvo por primera vez entre los concentrados, aunque no integró la lista final de 18. Si bien Beccacece pide no sembrar expectativas sobre los juveniles para no cargarlos, la promoción de los chicos de inferiores es una prioridad: seleccionó a 16, que integraron la pretemporada.

"La idea del club era empezar a trabajar con jóvenes. Hay que ser muy cuidadoso porque no es cuestión de ponerlos y después olvidarse de ellos, hay que tener una continuidad, hay un proceso natural que hay que ir acompañando. Banega tiene temperamento y personalidad", cuenta el entrenador que para poner a Banega relegó a un mundialista como Marcelo Díaz, por más que el Chelo volverá ante Argentinos.

En Independiente, surgió una joya. Braian Martínez, de 20 años, se presentó ante River y Boca. El Chaco debutó ante el Millonario con buenos movimientos y entró en la Bombonera sin nerviosismo. Pidió la pelota, gambeteó, tiró lujos -hasta en su propia área-, y se asoció con sus compañeros. Sergio Barreto, de 20, marcador central de 1m84 nacido en Clorinda, Formosa, entró ante Boca. Tiene tres partidos. Y estuvo en el banco también el volante Diego Mercado (23).

Lucas Pusineri, el DT de Independiente, está entusiasmado con el enganche. "Martínez tiene mucha personalidad y se siente cómodo, pero hay que ir tranquilos", frena el impulso. Fernando Berón, coordinador general de inferiores de Independiente y técnico interino de la Primera en los últimos seis partidos del año pasado, asegura que la camada del Chaco Martínez, Barreto, Mercado, Soñora, Velasco, Ortega y González ya están a punto. Que no suben para "ocupar espacios vacíos", sino porque ya están para jugar.

La reserva de Independiente está peleando el campeonato (comparte la punta con Estudiantes) y eso demuestra que tienen calidad suficiente. "Necesitarán continuidad, no podrían entrar todos a la vez. Su consolidación dependerá mucho del funcionamiento del equipo. Una cosa es entrar hoy en River, donde todo parece que encaja que en Independiente; el momento es otro. Tienen condiciones, no hay ninguna duda", sostiene Berón.

Hay otras historias, en la misma sintonía. Agustín Obando fue titular en Boca, en la presentación de Miguel Russo. Mediocampista zurdo de 19 años, lo hizo debutar Gustavo Alfaro y se ganó la consideración de Russo. Arrancó su carrera como extremo por izquierda de la Reserva que se consagró campeona de la tradicional Weifang Cup de China en agosto de 2018. Integró el Sub 15, Sub 17 y la Sub 20. Roffo (19 años), el arquero del Sub 20, estuvo el banco, por la lesión de Andrada.

En Lanús, Matías Vera, hermano de Lucas, debutó como lateral derecho ante Aldosivi. Tiene 21 años. Di Plácido se fue a España por el frustrado pase a Almería y no hizo la pretemporada. Abecasis, a Olimpia de Paraguay. Carrasco, a Godoy Cruz. Es decir, el hermano de Lucas Vera pasó de ser el cuarto lateral derecho en consideración a titular en menos de diez días.

"Está muy bien, tiene muy buen pie, jugó más adelante, como extremo o interno. Ahora, nosotros en la reserva lo hicimos lateral derecho y anda muy bien. Tiene buena técnica, buenas terminaciones y realiza buenos centros, es rápido y muy completo. Tiene el estilo de José Luis Gómez", lo definió Rodrigo Acosta, DT de la reserva de Lanús, en el sitio Fortaleza granate.

En Atlético Tucumán, Camilo Albornoz (19) estuvo en el banco por primera vez; no ingresó. En Banfield, Franco Quinteros (21), el tercer N° 3 del plantel, ingresó a los 18 minutos del primer tiempo, porque se lesionó Sebastián Dubarbier ante Patronato. Cometió el penal en el descuento que le dio la chance a Chimino de convertir el 3-3. Claudio Bravo, el lateral izquierdo titular, está en el Sub 23.

En Talleres, Favio Cabral de 18 años y 1m87, reemplazó a Menéndez a los 24 minutos del segundo tiempo ante Defensa. Es goleador: en las inferiores de la "T" llegó a 96 goles. Es el máximo goleador de la reserva de Walter Lemma y también de la cuarta división; allí, señaló 4 goles en 4 encuentros. Tiene contrato con Talleres desde marzo y jugó en la Selección Argentina Sub 20 el Torneo Internacional de L´Acudia en España.

Matías Barrios (20) estuvo por primera vez en el banco. Mateo Montenegro es un volante central de 21 años; ingresó en Central Córdoba, faltando 10 minutos ante Colón, en reemplazo de Alzugaray. Gustavo Coleoni le pide "que sea fuerte en el mano a mano, que no pierda la pelota". Admira a Fernando Gago y es fanático del fútbol inglés. En Unión hizo su presentación Franco Calderón, un defensor de 21 años, en el triunfo ante Argentinos. Darío Sarmiento, de Estudiantes, suma dos partidos en el último semestre y tiene 16 años.

Hay más. En Defensa y Justicia, Lautaro Tomás Escalante, de 20 años, ingresó faltando 10 minutos ante Talleres, en reemplazo de Guido Mainero. Admira a Alexis Mac Allister, que se desempeña en su posición.

San Lorenzo es un caso testigo: Adolfo Gaich es titular para Diego Monarriz, nunca fue tenido en cuenta por Pizzi y Almirón. Explotó en los seleccionados juveniles y estuvo a punto de pasar a Brujas. Está en el Preolímpico de Colombia. Julián Palacios, de 20 años, hermano de Matías Palacios, es volante: ingresó sobre el final ante Estudiantes. Debutó en primera en noviembre de 2019, es categoría 1999, de General Pico, La Pampa. "El proyecto que tenemos es promover juveniles, la economía no ayuda en este momento y tenemos que fortalecer las inferiores. Tenemos pibes muy hábiles", se entusiasma Monarriz.

Según los especialistas, "un jugador en reserva necesita al menos entre 15 y 20 partidos para poder amoldarse y dar el salto a primera". Es el proceso natural. Los chicos (no) crecen, maduran rápido y salen a jugar, en la efervescencia de la recta final de la Superliga.

Estará en los técnicos que los eligieron ver si los contextos están dados para darles continuidad. Algunos repetirán minutos esta fecha, otros volverán a la reserva, pero el sueño de todos es triunfar en primera. Por lo pronto, que los tengan en cuenta en momentos clave, donde se decide al campeón, la clasificación a las copas y en la antesala de los descensos, no es un dato menor.

24

Años es el promedio de edad entre los 18 jugadores de Godoy Cruz, que salieron a la cancha en el 0-1 contra River; el más bajo de la 17ª fecha.