| Entre Ríos EN LOS MEDIOS NACIONALES |
Domingo 09 de febrero de 2020
Destinos históricos del pasado nacional (el destacado en Entre Ríos)
CapacitacionViolenciadeGenero

1. En Corrientes, con el general San Martín

El pequeño pueblo de Yapeyú nació en torno de una de las misiones jesuíticas que prosperaron durante los siglos XVII y XVIII en esta parte de América y hasta la expulsión de la orden, en 1767. Unos años después, el futuro Libertador nacería en el mismo caserío, frente al río Uruguay. Allí se conservaron restos de la vivienda, que muestran un trazado más bien rudimentario, con gruesas paredes de piedra que permitían retener algo de fresco dentro de las piezas durante los largos e intensos veranos correntinos. Lo que queda de la casa natal sanmartiniana está protegido dentro de un templete de estilo colonial, cuya monumentalidad contrasta con el pequeño tamaño y la sencillez de Yapeyú. Soldados del Regimiento de Granaderos a Caballo, creó el general San Martín, lo custodian permanentemente. El circuito local incluye un museo histórico, ubicado en el predio militar de los granaderos, dedicado a la historia y la arqueología. Presenta varios objetos testimoniales de la vida del prócer (sobre todo réplicas, como las de sus muebles de la casa de Boulogne-sur-Mer). En la plaza central, una higuera está marcada como hito histórico. El árbol actual creció a partir de un retoño del original, que le sirvió de base de juegos al niño San Martín.

En Yapeyú se pueden visitar también ruinas y un museo jesuítico además de un monumento a los Caídos en la Guerra de las Malvinas. La provincia promueve el programa Granadero por un día, dentro del destacamento militar. Como todos los 25 del actual, la localidad festejará el nacimiento del Libertador. El templete de la casa natal abre todos los días de 9 a 12 y de 16 a 20. La entrada y la visita son gratuitas, al igual que en el museo militar.

2 . En San Juan, con Domingo Faustino Sarmiento

Esta típica casona colonial se organiza en torno a un patio central con un aljibe. Fue construida en 1801, vio nacer al prócer diez años más tarde y se convirtió en 1910 en el primer edificio del país declarado Monumento Histórico Nacional. Es una de las pocas construcciones en la capital provincial que sobrevivieron al terremoto de 1944. Los techos y las paredes son, por esta razón, los originales, que mandó construir Doña Paula Albarracín. Lo único notable que fue cambiado desde principios del siglo XIX son los pisos; los actuales provienen de la Catedral, derruida durante el sismo. La casa museo fue ambientada para evocar la vida de la familia Sarmiento. La visita empieza desde la puerta, donde una estatua del padre del aula, sentado sobre un banco. Luego se recorren nueve habitaciones, repletas de documentos, fotos, muebles y otros objetos: el telar de su madre, el dormitorio con objetos cotidianos, la cocina, la biblioteca y su increíble colección de volúmenes y la réplica de su despacho personal. En el patio central crece un retoño de la higuera histórica, mientras en otro patio se recreó la huerta original. Un tercer espacio al aire libre sirve para recibir homenajes, con una multitud de placas conmemorativas sobre las paredes.

La Casa Natal de Sarmiento es la principal atracción turística de la ciudad de San Juan. Está en la calle Sarmiento Sur 21. Abre en semana de 9 a 16; los sábados y domingos de 10.30 a 16, y hasta las 18 durante los feriados. Se realizan visitas guiadas de martes a viernes a las 9.30, 11, 12.30, 15, 17 y 19. Los otros días, a las 11, 12.30 y 15. La entrada es libre y gratuita.

3. En Salta, con el General Güemes

La provincia andina rinde homenaje al militar de las Guerras Gauchas con varios monumentos y topónimos, en ciudades y pueblos. Además, la casa donde vivió con su familia durante su niñez fue transformada en museo. Originalmente, era el edificio de la Tesorería Real de la Intendencia del Tucumán, durante el virreinato. Tras ser oficializada como Monumento Histórico Nacional en los años '70, se hicieron obras de restauración y recuperación, para abrirla al público a partir de 2017. Se trata de una típica construcción colonial, con una decena de piezas que rodean un patio central donde se instaló un batallón de gauchos de terracota. La visita se realiza como un recorrido por la historia de la vida de Güemes y enmarca cada etapa en el contexto de la época, con numerosos documentos y efectos visuales y sonoros. Se recrearon su infancia y su carrera militar, desde su participación en la lucha contra las tentativas británicas de invasión de Buenos Aires y las batallas por la Independencia de las Provincias Unidas hasta su muerte, en 1821. La muestra refiere también a sus años como gobernador de Salta. Una de las piezas es una réplica del atelier del pintor Antonio Alice, que realizó la obra La Muerte de Güemes (expuesta en la Legislatura provincial).

El Museo Güemes está en España 730. Abre de martes a domingo de 11 a 19. La entrada general cuesta 110 pesos y hay descuentos para estudiantes y jubilados.

4. En Entre Ríos, con Justo José de Urquiza

Salvando las distancias, el Palacio San José es el Versailles argentino. Fue fastuoso en el momento de su construcción, un oasis de modernidad y civilización en medio de grandes extensiones de cuchillas por entonces apenas colonizadas, en la región de Concepción del Uruguay. Urquiza lo hizo construir y lo habitó junto con su familia. Sirvió de vidriera para ostentar toda la potencia del caudillo entrerriano y fue también uno de los epicentros del poder nacional. Tenía lujos impensables para el campo entrerriano: agua corriente e iluminación nocturna con gas de acetileno. La construcción es de estilo renacentista italiano y forma un solo cuerpo que rodea dos patios internos con más de 30 habitaciones. La mayoría están abiertas a las visitas y fueron ambientadas para lucirse como en la época de los Urquiza. Las más llamativas son el salón de recepción, la sala de prensa con periódicos de mediados del siglo XIX y el escritorio donde Urquiza manejaba el destino del país, sin olvidar la Sala de la Tragedia, donde fue asesinado en 1870.

El palacio está a 31 km del centro de Concepción. Abre de lunes a viernes de 8 a 19.30, y los fines de semana y feriados de 9 a 18.30. La entrada es gratuita y se organizan visitas guiadas sin cargo todos los días a las 10, 11, 12, 14, 15 y 16. En verano se organiza la propuesta Una noche en la casa del general, con iluminaciones, todos los viernes de enero y febrero de 20.30 a 00.30. También, en Semana Santa y ciertas fechas durante el resto del año. El palacio cuenta con servicio de restaurante y cafetería, paseos en carruajes y una tienda de recuerdos.

5. En Buenos Aires, con Juan Manuel de Rosas

Un mero ranchito de adobe y techo de paja es el principal atractivo de San Miguel del Monte, además de su laguna. Esta construcción de otros tiempos se levantaba originalmente en la estancia Los Cerrillos, a varios kilómetros de distancia. Fue la vivienda del personaje más potente de la provincia de Buenos Aires en los años que van de 1830 a 1840. Juan Manuel de Rosas vivió bajo este sencillo techo de paja durante sus estadías por los pagos de Monte. En ese momento el rancho estaba en el centro de una verdadera fortaleza, protegido por fosos y cañones. Como hoy, medía 25 metros de largo, y sus paredes tenían el mismo grosor, casi medio metro. Fue testigo de varios episodios históricos, de decisiones importantes y de la creación de las milicias rurales de los Colorados del Monte. Ahora conocido como el Rancho de Rosas, se encuentra en el centro de San Miguel del Monte desde 1987. El traslado fue una proeza técnica inédita en todo el continente y fue removido sin ser desmontado, sobre una plataforma con 120 ruedas. Resiste el paso del tiempo gracias a un tinglado. Actualmente es un museo que recrea la sencilla vida cerca de la frontera hace dos siglos.

El rancho está en Belgrano 223. Se visita los fines de semana y días feriados de 10 a 13 y de 16 a 19. Enfrente de la casa de adobe está el Museo Guardia del Monte, dedicado al cuerpo de milicias que defendía la región contra los ataques de los malones. Se encuentra en el cruce de las calles Belgrano y Soler. Abre de martes a viernes por la mañana y los fines de semana y feriados de 10 a 13 y de 16 a 19.