Domingo 30 de noviembre de 2003
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Política
La próxima oposición será reducida y dispersa
La elección de hace una semana dejó un inédito escenario político provincial, caracterizado por un dominio de los espacios institucionales de representación nunca antes visto en Entre Ríos.

L

a oposición que viene estará reducida a su mínima expresión desde 1983, lo que limita considerablemente su margen de maniobra, le quita poder de control y potencial de alternancia.

Que se marche o no hacia una forma de acceso, ejercicio y mantenimiento del poder hasta ahora desconocido para la historia reciente de Entre Ríos —y más asimilable a lo que ocurre en otras provincias— dependerá no sólo de lo que haga o deje de hacer el próximo gobierno.

Lo que ocurra en el período que se abre a partir del 11 de diciembre dependerá también —y en algún aspecto fundamentalmente— de la capacidad que demuestre la oposición para controlar y mantenerse al margen de las comodidades que ofrece el poder (el propio y el ajeno) en lo inmediato; y, en el mediano plazo, de la visión que la dirigencia tenga para resignar intereses mezquinos en la pendiente construcción de una alternativa política en serio.

Para ello, claro está, se hará necesario también que alguien imprima la convicción, la voluntad, el carisma, la coherencia y la vocación de poder necesarios para liderar un proceso de este tipo.

FRAGMENTOS. Mientras tanto, la dispersión y debilidad que exhibe hoy la próxima oposición torna difícil encontrar rápidamente a alguien que esté en buenas condiciones para encabezarla.

La última vez, los primeros pasos de Sergio Montiel de vuelta en el poder, en diciembre del 99, estuvieron encaminados a ubicar en ese lugar al gobernador saliente Jorge Busti. Por caso, de la noche a la mañana, la ley 9.253 lo hizo aparecer defendiendo a los trabajadores a los que durante cuatro años había afectado con su ley de Emergencia.

El último cambio de manos del poder provincial se produjo al cabo de una elección que llevó al gobierno a Montiel con una ajustada diferencia de 1,5 puntos. El desgaste de los 12 años consecutivos de gobiernos justicialistas; el arrastre de la conjunta elección nacional de la Alianza (que Busti no quiso desdoblar) y hasta el hecho de haber obtenido semejante performance electoral con un candidato muleto como fue Héctor Maya (puesto en ese lugar por Busti), fueron algunos de los principales razonamientos que hicieron sentir a los justicialistas que sólo era cuestión de esperar un turno para volver al poder. La historia diría que del resto se encargarían mejor que nadie De la Rúa y Montiel.

Ahora el panorama es distinto, no ya por el contexto nacional —que todos esperan tenga mejor suerte que el de la Alianza— sino centralmente por la contundencia de la ventaja de 10 puntos con la que Busti retorna al poder y el escenario opositor fragmentado fruto de la irrupción de una tercera fuerza como el Nuevo Espacio, que por primera vez se acerca a los 20 puntos y consigue una representación legislativa de importancia.

DIPUTADOS. La Constitución Provincial le asegura la mayoría de la Cámara de Diputados al gobierno (15 de las 28 bancas), así se haya ganado por un voto. Busti ganó por 10 puntos (una diferencia seis veces mayor a la que obtuvo Montiel sobre Maya) y sus diputados serán 15, como fueron 15 los de Montiel. Esto convierte a la Cámara de Diputados en el principal lugar de expresión de la oposición. La Constitución asegura mayoría, pero también garantiza espacio de control, de discusión para el enriquecimiento que generan (o deberían hacerlo) los debates para la elaboración de las leyes.

Una rápida mirada sobre las 13 bancas opositoras permite ver que la dispersión supera los sellos políticos:

• De los 9 radicales, ninguno responde directamente al ex candidato a gobernador Sergio Varisco, aunque 5 fueron en su lista en la interna: -Horacio Giorgio fue funcionario de Montiel.
-Fabián Rogel fue duro crítico del varisquismo hasta dos semanas antes de acordar una candidatura.
-Osvaldo Fernández y Eduardo Solari integran el sector de los Radicales por el Frente Social que tienen la minoría en la conducción del partido.
-Lucy Grimalt representa el acuerdo electoral con el partido La Red, que lidera Federico Soñez.
De los 4 restantes, 2 fueron en las listas del candidato de Montiel, Alberto Rotman:
-Rubén Villaverde, actual ministro de Acción Social y un histórico del montielismo.
-Alba López, ganó la interna en Feliciano por el sector del montielismo. Y los 2 restantes ganaron la interna sin adherir a ningún candidato a gobernador:
-Arturo Vera, capitanea la Renovación, un grupo que ha sido socio del montielismo en los últimos años.
-Héctor Monzón, cercano a la Renovación.
• De los 4 del Nuevo Espacio, 2 integran la conducción del ARI de Entre Ríos:
-Juan Domingo Zacarías, es el líder político del partido de Elisa Carrió en la provincia.
-Oscar Grilli estuvo junto a Zacarías desde lo que fue el Movimiento Social Entrerriano.
Las dos bancas restantes quedan para:
-Beatriz Montaldo, secretaria general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).
-Antonio Mainez es de los justicialistas que se fueron del partido, cercano a Edgardo Jakimchuk, que se postuló para la intendencia de esa ciudad.

FUENTE: EL DIARIO DE PARANA

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