Opiniones
  |  
Jueves 16 de agosto de 2018
Luis Edgardo Jakimchuk (*): “No es ajuste es transformación”: ¿Qué ciudadanos propone construir el gobierno de Macri?

Es inusual que quien promete “un gran futuro pujante e inclusivo”,  lo enuncie desde el ideal: ”Este es el camino correcto, no hay otra alternativa".  En rigor, quien propone “el único camino” para las políticas públicas es autoritario. Es más, toda propuesta política-económica-social de alternativa única  es amoral ya que no reconoce la existencia de otras y,  que no está sujeta a fiscalización alguna. En la política, es común reconocer características mesiánicas en dirigentes que se presentan a sí mismos como la única alternativa para procesos históricos de una sociedad.

En este caso, la amoralidad  y la tendencia a la cosmovisión del presidente,  aparece en la insustentabilidad de las principales variables socioeconómicas enmarcada en premisas falsas, contradicciones y excluyentes. Todo el discurso económico de este gobierno se asienta en una gran MENTIRA. Lo real es que la gestión Cambiemos se orientó a un tremendo negociado de la familia presidencial, amigos y allegados cercanos  relacionados con el petróleo, el gas, la electricidad, las finanzas y la obra pública, a costa de un tremendo esfuerzo por parte de la mayoría de los argentinos. 

Los dispositivos más ignominiosos de la política del “el camino correcto”, tiene su correlato con que 154 trabajadores son despedidos o suspendidos por día en estos últimos siete meses, según informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA),  El Sistema Integrado Previsional Argentino computa 82.445 trabajadores menos en el sector industrial entre noviembre de 2015 y mayo de 2018. Dos argentinos por minutos caen a la pobreza (33 % de la población bajo la línea de pobreza). La pérdida del poder adquisitivo llega a casi dos  sueldo, producto de la desvaluación e inflación galopante (los últimos doce meses la inflación trepó a 31,2 por ciento).  El 48 % de los menores (ocho millones) son pobres y el 34 % de ellos desayuna, almuerza y merienda fuera de su casa, en comedores comunitarios. El 62,5% de los menores de hasta 17 años tiene alguno de sus derechos vulnerados. Éste número está basado en el enfoque multidimensional de la pobreza y supera las cifras oficiales, que sólo contemplan el aspecto económico. El 20% de los chicos sufren desnutrición crónica. El 53 % depende del servicio de salud pública para atenderse, mientras el 46 % no visitó un odontólogo durante el último año y el 23 % no recibió atención médica de ningún tipo (todos datos de la UCA). La misma UCA alerta que de seguir la concepción mesiánica de los objetivos del gobierno, más de un millón y medio de habitantes están en riesgo de caer otra vez debajo de la línea pobreza.
A contramano de esto, los Bancos internacionales se llevaron 610 millones de dólares por la emisión y distribución de bonos y otros  63 millones de dólares de comisiones por la colocación de deuda en mercados del exterior desde 2016. Lograron  también una ganancia adicional y aún más abultada por haber sido los primeros suscriptores (compradores) de los bonos de deuda, entregados por el país a un precio bajo, para luego poder revenderlos a un precio más alto. 

Casualmente el pago de intereses y capital de esa deuda será desde el 2019 al 2023 : 95.406 millones de dolares (datos de la secretaria de Finanzas). Esto representa que el año que viene el gobierno se comprometió con el FMI un ajuste de 300 mil millones de pesos. Por si fuera poco, el gobierno amplió el Presupuesto esta semana en $ 9.683 millones de este año, de la cual una tercera parte se destinarán al pago de intereses de la deuda pública. Para alcanzar estas metas eliminaron todos los programas de financiamiento para pymes que generó el cierre de más de 70 mil pymes y la pérdida de más de 82 mil empleos del sector industrial y siguen despidiendo. Eliminaron  el Fondo Federal Solidario que asignaba a provincias y municipios el 30 % de los derechos de exportación de soja. Para nuestra provincia y municipio, este recorte es menos cloaca, menos cordón cuneta, menos agua potable, menos viviendas y escuelas. Una reseña más, bochornosa, repugnante, piensan ahorrar 9 mil millones de pesos recortando la Asignación Universal Hijos el año que viene.
En este escenario, ¿se puede aún pensar en la idea: “este es el camino correcto” su característica principal?

De hecho, este proyecto político económico macrismo-radicalismo, es el olvido de lo moral, que significa el olvido de la calidad humana que tiene nuestra vida. Está claro que cuando hablamos de estadísticas económicas, no se expresa solo números, sino que estamos hablando de números y cifras aplicadas a las condiciones de posibilidad de la existencia de personas concretas, que a partir de esas condiciones económicas pueden alcanzar para sí y su familia ninguna, poca o mucha educación, salud, alimentación, desarrollo social y en definitiva pueden construir su mundo de un modo humano o de un mundo infrahumano. Macri no observa esta regla, y adquiere el rasgo más patético e hipócrita cuando debe armonizar los intereses comunes con los grupos minoritarios concentrados económicos, hacer pagar las tristes consecuencias de su ineptitud para gobernar a las mayorías populares. 

Para Alianza Cambiemos “el ciudadano”  no es el insumo principal para la construcción de mejores escenarios sociales y de convertirlo en auténticos sujetos democráticos, sino, queda demostrado en dos años y medios, que promueven  lo que Michel Foucault sostenía que las reformas  neoliberales “promueve  la creación de sujetos prudentes, cuya cualidad moral está ligada a la evaluación racional de costos y beneficios de ciertas acciones…” 

El porvenir no puede pretenderse distinto a lo hasta hoy evidenciado,  en tanto se mantenga este perverso “camino correcto”. Con la falta de idoneidad, capacidad y desidia  de Macri para gobernar, es solo cuestión de tiempo para encontrarse con un final de más dolor y sufrimiento para la gente. 

Pero mucho cuidado debe tener el gobierno, los ciudadanos admiten las diferencia pero no la desigualdad. Que si bien es cierto que el miedo de muchos es hoy un elemento fuerte en la relación sociales pero no le van a permitir de ninguna manera eso de “si no hay pan que haya circo”. La ciudadanía  tiene un desafío muy grande si queremos un ejercicio efectivo de los derechos.

(*) Ex diputado provincial del Partido Justicialista.