Viernes 07 de julio de 2006
  |  
Política
#
Coimas en el Senado: se quebró un ex senador y derrumbó la coartada de otro
El peronista Angel Pardo complicó la situación de su ex compañero Tell. Declaró que no estuvieron reunidos la noche que se habrían pagado los sobornos.

S

e quebró uno de los senadores que en abril de 2000 votaron la aprobación de la polémica ley de Reforma Laboral: con graves problemas de salud, el peronista Angel Pardo declaró desde su casa y derrumbó la coartada de su ex compañero Alberto Tell.

El juez federal del caso, Daniel Rafecas, los había citado a ambos para que explicaran por qué sus números de teléfono aparecían en la lista de llamados que se realizaron la misma noche de los supuestos sobornos desde la casa de otro ex legislador, Emilio Cantarero, procesado por repartir las coimas.

A Tell le tocó dar sus razones a principios de junio: señaló en Tribunales que ese día, a esa precisa hora, estaba tomando algo en la Recoleta junto al entonces senador Jorge Yoma —actual embajador en México— y al propio Pardo. Aprovechó el dato de que el bar (La Biela, Quintana 596) está a apenas tres cuadras del piso que ocupaba Cantarero (Callao 1983) y los sistemas de celdas de los teléfonos celulares no registran una distancia tan corta.

Pero Pardo lo desmintió rotundamente. "No fue conmigo", dijo la semana pasada, según consta en una breve declaración a la que accedió Clarín. Complicado con un cuadro de diabetes, la indagatoria se tuvo que tomar en su departamento de Barrio Norte.

Tell cumple años el 25 de abril; el Senado aprobó la Reforma Laboral el día 26, hace ya seis años. De acuerdo a la hipótesis con la que viene avanzando el juez, terminada esa sesión en el Congreso, Mario Pontaquarto —ex secretario parlamentario de la Cámara— llevó a lo de Cantarero los 5 millones de dólares de las posibles coimas.

A Tell lo habrían llamado más tarde para que pasara a llevarse su porción; hoy está procesado por el delito de cohecho activo y tiene bienes embargados por un millón de pesos. Para el llamado a Pardo, en cambio, nunca hubo mayores explicaciones; por eso goza de una falta de mérito.

"Si Tell festejó su cumpleaños —insistió Pardo en su última declaración— a mi no me invitó. Yo esa noche estuve solo (en La Biela), en compañía de una mujer. Es más, cuando comenzó a llegar gente que ella conocía, nos cruzamos al Café de la Paix. Pero hasta la 1 de la mañana no vi a ningún colega. Si no, lo hubiera saludado". Los llamados en cuestión son de alrededor de las 12.

Pardo, correntino, tiene 62 años y está por viajar a los Estados Unidos para operarse. El escándalo de las coimas en el Senado, principio del final para la gestión de Fernando De la Rúa, lo alejó para siempre de la política. Se reconoce resentido con sus ex colegas del PJ, que —jura a quien lo quiera escuchar— lo dejaron sólo a pesar de que él no cobró un centavo de las coimas.

Tell, jujeño y 9 años menor, era en esos tiempos el presidente de la estratégica comisión de Asuntos Laborales del Senado. Rafecas cree que, además, fue uno de los que participó de una reunión que De la Rúa convocó en la Casa Rosada para —presuntamente— habilitar el pago de las coimas. Esta nueva declaración no variará el panorama actual de la causa, pero bien puede complicarlo a la hora del juicio oral.

Como prueba de que Tell y Yoma nunca estuvieron en su misma mesa, Pardo agregó que ni se hablaba con Yoma desde hacía varios meses. Cuando el Senado trató la ley sobre lavado de dinero, se cruzaron acusaciones durísimas. Pardo desmiente haber amenazado a Yoma con un arma de fuego.

Las relaciones con Tell tampoco eran ideales. La primera vez que este senador fue interrogado en la investigación por las coimas del Senado, afirmó que Pardo andaba diciendo que el ex senador Antonio Cafiero le había confiado sus sospechas acerca de que el PJ le había dado el sí a la Reforma Laboral gracias a incentivos en efectivo aportados por la Secretaría de Inteligencia. Tell se mostraba escandalizado y no le daba crédito a semejante rumor.

El 1º de agosto del año pasado lo procesaron junto a otros cuatro ex legisladores peronistas, uno radical, un ex ministro, un ex secretario de Estado y el propio Pontaquarto, que resucitó este expediente con su confesión (ver Quiénes son los...). De los que finalmente aprobaron la ley de Reforma Laboral, el único que sobrevive en política es José Luis Gioja, gobernador kirchnerista de San Juan.

Cafiero fue el primer funcionario en llevar el tema a Comodoro Py. Pardo habría escuchado su confesión en el aeropuerto de Curuzú Cuatiá, antes de embarcarse con destino a Buenos Aires. En una indagatoria anterior, el ex senador que acaba de quebrarse aseguró que su respuesta instintiva fue: "¿Pero cómo puede ser, Antonio? ¡Eso es un disparate!". (Fuente: Clarín)

Lo más visto
01
02
03
04
05
+ sobre el tema  
#
¿Que pensás sobre esto?
600
 caracteres restantes
Publicar comentarios en INFORME DIGITAL implica la aceptación plena de nuestro reglamento.
Comentarios
¡Tu comentario se ha enviado con éxito!
La aprobación del mismo dependerá de su aprobación por parte del moderador. Muchas gracias.
LIBERTAD PRODUCTORA
Santa Fe 322 Piso 8 Dto.A.
Paraná, Entre Ríos.
Tel: +54 343 4233381
info@informedigital.com.ar

Copyright 2002 INFORME DIGITAL | Todos los derechos reservados | Mediakit: Publicite con nosotros
info@informedigital.com.ar
Aplicabbs | Diseño: Kembo Dupla Creativa