Sábado 13 de diciembre de 2014
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Política
Especial: 31 años de Democracia
Raúl Alfonsín asumía la presidencia el 10 de diciembre de 1983. Luego vendrían Menem, De La Rúa, cinco presidente en una semana y los Kirchner. Mirá el video que repasa algunos hechos y personajes del país y Entre Ríos.
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Especial por el Día de la Democracia.
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e la redacción de INFORME DIGITAL El 10 de diciembre se celebraron los 31 años de la asunción de Ricardo Alfonsín a la Presidencia del país, lo que marcó el regreso de la democracia en la Argentina. El 30 de octubre de 1983, Alfonsín se impuso en las elecciones presidenciales con el 51,75 por ciento de los votos sobre el justicialista Italo Luder, quien obtuvo el 40,16 por ciento. Alfonsín asumió como presidente el 10 de diciembre de 1983, fecha en que tuvo lugar una gran concentración popular en la Plaza de Mayo. Al tomar el cargo el flamante mandatario advirtió que la transición sería convulsionada y no se equivocó. Era el fin de la etapa de la dictadura cívico-militar. 1983 significó el triunfo definitivo de la institucionalidad democrática, que inauguró la continuidad de los gobiernos elegidos por el voto popular –excepto el de Eduardo Duhalde elegido por la Asamblea Legislativa- sin las interrupciones impuestas por las dictaduras. El presidente radical, Alfonsín, cumplió con el anhelo democrático de las mayorías y juzgó a los miembros de la Junta Militar. Asimismo cabe recordar que el gobierno democrático de Alfonsín fue acechado por los grandes grupos económicos. A su vez también tuvo que enfrentar las sublevaciones de los militares carapintadas que lo llevaron a imponer las leyes de obediencia debida y punto final, provocando un retroceso en materia de derechos humanos. Más adelante llegarían los 13 paros generales de la CGT que comandaba el sindicalismo peronista. Con todo, se daría una situación oscura, como lo fue el copamiento del regimiento de La Tablada por un grupo armado que respondía al Movimiento Todos por la Patria cuya justificación fue que se estaba gestando un golpe de Estado. Llegando al final del gobierno de Alfonsín, aparecería la hiperinflación, los saqueos a los supermercados. La crisis empujó al presidente radical a convocar a elecciones anticipadas. En los comicios del ’89, el justicialista Carlos Menem salió triunfante y se hizo cargo del Poder Ejecutivo. El nuevo presidente peronista había prometido una “revolución productiva” y el “salariazo”, sin embargo se profundizó el modelo neoliberal inaugurado por la dictadura. Se privatizaron las principales empresas públicas; se crearon las AFJP que colocaron los fondos de los aportes jubilatorios en manos empresarias; más de un millón de empleados estatales optaron por el retiro voluntario, se equiparó al peso con el dólar, el 1 a 1, que generó la quiebra de miles de empresas de la industria nacional. El caudillo peronista también sería el encargado de indultar a los jefes de la dictadura militar. Una de las políticas más regresivas en la materia. Una sublevación militar liderada por Mohamed Alí Seineldín contra la conducción del Ejército a la que consideraba “liberal” provocó que las Fuerzas Armadas dejaran definitivamente de tener injerencia en la política para replegarse a su rol profesional. En forma paralela, el asesinato del soldado Carrasco en un regimiento del sur del país, llevó al gobierno menemista a eliminar el servicio militar obligatorio. En el segundo mandato de Menem, los síntomas de una crisis económica y el agotamiento del 1 a 1 prepararon el terreno para que la UCR y el Frepaso constituyeran la Alianza, que llevó al gobierno a Fernando de la Rúa. Menem dejaba la presidencia con un 25 por ciento de desocupación y casi el 50 por ciento de pobreza. La gestión de De la Rúa sólo duró dos años. En un hecho insólito, llamó a Domingo Cavallo en su auxilio y lo nombró ministro de Economía. Cavallo rebajó el 13 por ciento de los haberes de empleados públicos y jubilados y, ante la fuga de capitales, impuso el corralito, que dio un golpe de gracia a los pequeños ahorristas en dólares de la clase media. El país explotó en diciembre de 2001, y el gobierno de la Alianza respondió a las movilizaciones con represión, causando la muerte de 38 personas y cientos de heridos. En las calles surgieron dos consigna centrales: “Que se vayan todos” y “Piquete y cacerola la lucha es una sola”, y por todo el país surgieron asambleas populares, que algunos analistas veían como embriones de un doble poder. De la Rúa dejó el gobierno en un helicóptero que partió de la Casa Rosada y se generó un vacío de poder que intentó ser llenado por sucesivos presidentes interinos, que renunciaban uno tras otro. Adolfo Rodríguez Saá fue uno de ellos: declaró el default y poco después renunció tras una fracasada reunión con gobernadores en Chapadmalal. La Asamblea Legislativa del 1 de enero de 2002 eligió a Eduardo Duhalde como presidente interino. Su gobierno abandonó el esquema del 1 a 1, tras una fuerte devaluación; comenzó a devolver en parte los ahorros atrapados en el corralito; pesificó las deudas bancarias en dólares; devolvió en bonos el 13 por ciento a empleados públicos y jubilados, y buscó frenar las movilizaciones piqueteras que reclamaban trabajo implementando una serie de subsidios. Pero Duhalde se vio obligado a llamar a elecciones tras el asesinato de los militantes sociales Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, por parte de la policía. Luego un hasta ese momento casi desconocido gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, se enfrentó en elecciones a Carlos Menem. Kirchner llegó al gobierno con apenas el 22 por ciento de los votos y tras la renuncia de Menem a participar en la segunda vuelta electoral, asumió la presidencia el 25 de mayo de 2003. Durante su gestión, y las de Cristina Fernández de Kirchner, se derogaron las leyes de obediencia debida y punto final y los indultos y se abrieron los juicios a cientos de represores, entre otras medidas. Entre Ríos En nuestra provincia desde el regreso de la democracia hubo cuatro gobernadores. El 10 de diciembre de 1983 asumió Sergio Alberto Montiel. Al caudillo radical lo siguió en 1987 Jorge Pedro Busti hasta 1991. Ese año llegaría al poder Mario Armando Moine. Luego en 1995 Busti volvería a la Casa Gris en segundo mandato. El radicalismo volvió al poder con Montiel (1999-2003), quien llegó a la gobernación llegó por medio la Alianza. Con la llegada del matrimonio Kirchner a la Casa Rosada, en 2003 Busti logró su tercer mandato en Entre Ríos. Finalmente desde 2007 a la fecha Sergio Urribarri se mantienen en la Casa Gris. Va por su segundo mandato. Mirá lo que dejó lo 31 años de democracia en el país y Entre Ríos en el video de Informe Digital Tv.
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